Las obras del auditorio se licitarán a mediados de año Un equipo de geólogos trabaja en la prospección y la cata de suelo del edificio de Casa Mar, una labor que precede al proceso de derribo del viejo inmueble. Fuentes del estudio del arquitecto César Portela afirman que el proyecto de ejecución ya está finalizado, aunque las obras no se podrán licitar hasta mediados de año, ya que los presupuestos prorrogados de la Xunta no asignan ninguna partida para este fin.
22 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El reconocimiento del subsuelo de Casa Mar es el trabajo que durante los próximos días ocupará al equipo geotécnico encargado por César Portela. Su misión, según han explicado fuentes del estudio del arquitecto, consiste en analizar la calidad del terreno, los niveles de cimentación existentes o el grado de humedad (si es fangoso, debido a su proximidad al mar). Con toda esta información, el equipo geotécnico elaborará un informe de vital importancia tanto para el proceso de derribo del viejo inmueble de casa Mar, de cuya estructura no se aprovechará absolutamente nada, como para el inicio de la construcción del Palacio de Congresos. Solución práctica La demolición del edificio de Casa Mar es una realidad a la que los técnicos en la materia intentan dar una solución lo más práctica posible, siempre y cuando no implique ningún riesgo para el entorno. Serán los técnicos quienes finalmente decidan si el inmueble tendrá que ser demolido con explosivos, si habrá que hacerlo con una voladura controlada o si se desmonta piedra a piedra. Sobre la necesidad de derribar este emblemático edificio industrial, César Portela siempre se ha mostrado implacable ya que considera que su estructura no se adapta a un uso tan diferente, con salas de conciertos, y auditorios, como la que está prevista en el proyecto del Palacio de Congresos. Aparcamiento subterráneo Otro de los motivos de fuerza mayor que obliga a demoler la vieja estructura industrial del edificio Casa Mar, según ha explicado el arquitecto, es la construcción de dos plantas de aparcamiento bajo el palacio de congresos, con una capacidad aproximada para unos seiscientos vehículos, lo que, según se recoge en el proyecto constructivo le convertirán en uno de los más grandes de la ciudad.