Comenzó como un chiringuito, pero hoy el Tango es para muchos un templo de la carne, hasta el punto de que para asegurar una mesa es preciso llamar con antelación
La comarca volvió ayer a ser un hervidero de citas gastronómicas y festivas, que atrajeron la atención y los estómagos tanto de vecinos como de visitantes
Miles de personas arroparon a la carroza en procesión desde la plaza de Mugartegui hasta la iglesia en el día en el que se dio por inaugurada la edición 2008 de las fiestas