Pontevedra, ebria de festejos

PONTEVEDRA

La comarca volvió ayer a ser un hervidero de citas gastronómicas y festivas, que atrajeron la atención y los estómagos tanto de vecinos como de visitantes

10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La comarca volvió a demostrar ayer que su atractivo veraniego no solo radica en el consabido sol y playa. Ni mucho menos, al igual que ocurrió hace algunos fines de semana, la proliferación de citas de carácter gastronómico y festivo volvieron a atraer la atención, y porque no, llenar el estómago de miles de vecinos y visitantes.

Así, tal vez los más madrugadores fueron los de la comisión de Festas do Carme de Noalla, en Sanxenxo, con su decimoséptima edición de la Festa da Ostra. Desde primeras horas de la mañana, fueron muchos los que se acercaron a la carpa habilitada en las proximidades del campo de fútbol para dar cuenta de este bivalvo, aunque también triunfó como nunca el mejillón en salsa de vieira. Roberto Garrido, responsable de la organización, destacó que solo hasta las cuatro de la tarde ya se había vendido una cantidad similar a la del año pasado. De este modo, el objetivo es terminar el día de hoy comercializando entre veintiocho y treinta y dos mil ostras.

A escasos kilómetros de este punto, en el lugar de Igrexario, en Vilalonga, también en Sanxenxo, se celebró el tercer Campeonato de Perros de Rastro Atraillados en la modalidad de rastro de jabalí. En total, fueron dieciséis equipos los que tomaron parte, en su mayor parte procedentes de las provincias de A Coruña y Pontevedra. Este certamen se encuadra en la dieciocho Mostra de Cans de Caza, que celebra hoy su día grande en O Revel (Vilalonga).

Rapa das bestas

Si Sanxenxo homenajea a los perros, Poio lo hace con los caballos. Así, aprovechando la tradicional rapa das bestas de A Escusa, se inauguró, en las inmediaciones del curro, una escultura en piedra en Homenaxe ao Cabalo Galego, un acto en el que, entre otros, se dejaron ver el alcalde Luciano Sobral y el delegado provincial de Medio Rural, Gonzalo Constenla. Además, en el día de ayer, se procedió a la bajada de cerca de 250 caballos al pastizal, que, a lo largo de la jornada de hoy, serán trasladados al curro para ser rapados, marcados y vendidos.

Los organizadores de esta cita no dudaron en destacar que los equinos, este año, están bien alimentados, con lo que se espera que la rapa sea todo un espectáculo con los aloitadores enfrentándose cuerpo a cuerpo con los caballos salvajes.

Cambiando de margen de la ría, en Bueu, el percebe se convirtió en un manjar tan suculento que muchos turistas pospusieron varias horas su viaje a la isla de Ons para poder degustar esta delicia culinario. Se trató de la preparación de una gran paella con percebe fresco de la isla, todo un reto del que salió airoso el empresario marinense Alfonso Díaz, quien llegó a afirmar sentirse «desbordado por un éxito absoluto» ante la avalancha de comensales.

El esfuerzo fue bastante descomunal, porque hubo que preparar cuatro grandes paellas, que contenían unos 120 kilos de percebe en total, suministrado desde O Percebeiro de Marín. La paella estuvo adobada con berberechos y mejillones de Mares de Galicia y el aceite de Aires de Jaén.

Alfonso Díaz contó con la colaboración de los integrantes de la asociación de vecinos Santa Ifigenia, de A Banda do Río buenense. El cocinero calificó el éxito de la paella de percebe de ayer como un «triunfo de la cocina del sabor de Bueu», resaltando la excelente calidad de la materia prima empleada en la confección de las enormes paellas.

Carvanal de verano

Por la tarde, la villa celebró una nueva edición de su carnaval de verano, que cada año está consiguiendo calar más en los vecinos. El Paxaro de Mal Agoiro salió a las 19.30 horas de la explanada de A Banda do Río y recorrió las calles del centro urbano antes de arder llevándose los malos augurios de un año más.

Por otra parte, ya en el interior de la provincia, unas 300 personas tomaron parte en la celebración de la quinta Xuntanza da Emigración, que tiene como escenario la azucarera de Portas. El alcalde, el popular Roberto Vázquez, explicó que hubo presencia de emigrantes procedentes de distintas partes de España y también del extranjero, sobre todo Argentina. Este año el excesivo calor restó un poco de afluencia ya que la comida tuvo que competir con la playa.