Los trámites burocráticos retrasaron el traslado a Portugal de las víctimas del accidente del miércoles La frontera existe. Al menos, para los muertos. Es como si, con la vida misma, perdieran también su condición de europeos. Los cadáveres de las cuatro víctimas del fatal accidente de tráfico ocurrido en Verín el miércoles de madrugada, ciudadanos portugueses y por tanto europeos, no salieron de la villa ourensana hasta ayer tarde. Al engorro rutinario de la autopsia y los trámites judiciales, (solventados el mismo día del siniestro), se ha sumado, en este caso, la anacrónica burocracia «internacional». Esta tarde recibirán sepultura en el cementerio parroquial de Vassal, en el vecino municipio luso de Valpaços.
PEPE SEOANE