Muertos con pasaporte

PEPE SEOANE OURENSE

OURENSE

Los trámites burocráticos retrasaron el traslado a Portugal de las víctimas del accidente del miércoles La frontera existe. Al menos, para los muertos. Es como si, con la vida misma, perdieran también su condición de europeos. Los cadáveres de las cuatro víctimas del fatal accidente de tráfico ocurrido en Verín el miércoles de madrugada, ciudadanos portugueses y por tanto europeos, no salieron de la villa ourensana hasta ayer tarde. Al engorro rutinario de la autopsia y los trámites judiciales, (solventados el mismo día del siniestro), se ha sumado, en este caso, la anacrónica burocracia «internacional». Esta tarde recibirán sepultura en el cementerio parroquial de Vassal, en el vecino municipio luso de Valpaços.

04 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Las diferencias entre las dos funerarias de Verín, que durante la jornada del miércoles hicieron sentir igual de incómodos a los familiares de las víctimas, -pocos y ninguno en primer grado-, como a quienes directa o indirectamente vivían la situación en el hospital comarcal, (incluidos guardias civiles y periodistas), obligaron a separar los cuatro cadáveres. Dos, en un velatorio; los otros, en el segundo. Ayer, superadas las trabas administrativas (y zanjados los pagos por servicios prestados), abandonaron Galicia en dos coches fúnebres. Uno, con matrícula española; el otro, de una funeraria lusa, transportaba dos, precisamente los primeros a los que el miércoles se hizo la autopsia y que fueron retirados del hospital hacia sus velatorios por la funeraria que recogió los cuerpos en la carretera y recibió, según sus responsables, el encargo de un familiar de los muertos para que se hicieran cargo de la situación. Luego, sin embargo, otros parientes exigirían que se encargase de todo la otra funeraria local, respaldada en este contencioso por otra empresa lusa del mismo sector. De los dos últimos cadáveres que salieron del hospital comarcal, ya durante la tarde del miércoles, se hizo cargo la segunda funeraria. Todo quedaba entonces listo entonces, pero el traslado no fue posible completarlo hasta ayer, jueves. Salvoconducto Un salvoconducto, un sencillo sello, que en Galicia sólo pueden poner en los departamentos de Sanidad Exterior de Vigo y A Coruña, obliga a acudir a las funerarias a alguna de estas dos ciudades con los papeles. No basta con la autopsia, con que el cadáver esté embalsado y en una caja de zinc. No. Hace falta llevar los papeles en regla y que les pongan un sello, que sólo se puede conseguir entre las nueve de la mañana y las tres de la tarde. Sin él no es legalmente posible trasladar un cadáver desde Verín a Chaves, un trecho de menos de veinte kilómetros que, por culpa de la burocracia, puede hacerse insoportable para quien, como en este caso, ha de esperar durante más de treinta horas el cuerpo de un ser querido.