El piloto del Tupolev fue advertido, quizás con poco tiempo, de que en su ruta había un Boeing y tardó en reaccionar Un total de 71 personas, entre ellas 52 escolares rusos y cinco monitores, que iban de vacaciones a Tarragona, perecieron en la madrugada del martes al colisionar en el sur de Alemania un Tupolev de pasajeros procedente de Moscú y un Boeing de carga de la multinacional DHL. El siniestro ha conmocionado a la sociedad rusa, en especial a la república de Bachkortostán, y ha generado una auténtica polémica.
AGENCIAS