Los dos aliados de EE UU tratan de limar las reticencias de Damasco al plan de paz Las dos caras del mundo árabe, los aliados estratégicos de Estados Unidos -Egipto y Arabia Saudí- y su claro enemigo -Siria-, celebraron ayer una cumbre tripartita para hallar una postura consensuada sobre el plan de paz árabe presentado el pasado marzo en la cumbre de Beirut, y que la Casa Blanca parece apoyar. El príncipe heredero saudí, Abdulá Bin Abdulaziz, mentor del plan, y el presidente sirio, Bachar El Asad, uno de los principales detractores, se reúnen a orillas del mar Rojo, con el presidente de Egipto, Hosni Mubarak. Alrededor de la mesa del balneario de Sharm el Sheij, el príncipe Abdulá trasmitirá a sus dos colegas el resultado de la reunión que el pasado abril mantuvo en Texas con el presidente George W. Bush.
EFE