Alejandro Sanz, que llega hoy a Vigo por carretera, no tiene las extravagancias de los divos del pop A pesar de ser una de las estrellas del pop hispano que más discos vende en la actualidad, Alejandro Sanz no se comporta como la mayoría de los divos de la música, sobre todo cuando se trata de los caprichos de camerino. El madrileño no tiene ninguno. Ni un cargamento de toallas lavadas una sola vez, ni Dom Perignon, ni siquiera albariño o cigalas. Refrescos, fruta y un catering de lo más normal es lo que tiene en cada una de sus actuaciones. Sanz llegará hoy a Vigo por carretera, procedente de Madrid, un par de horas antes de comenzar su concierto en Balaídos y mañana pondrá rumbo a A Coruña, donde cantará el lunes.
B.R.S.