Centenares de personas reclaman que el CSN no prolongue en octubre la vida útil de la planta «Zorita, ni un año más». Éste fue el lema al que recurrieron ecologistas, políticos, sindicatos y vecinos en general para reivindicar, un año más, el cierre de la planta nuclear más antigua de España, situada en Guadalajara. En esta ocasión, sin embargo, la protesta adquiere una mayor relevancia después del asalto de la central, el pasado mes de abril, por parte de activistas de Greenpeace y de que el gobierno de Castilla-La Mancha aprobase en pleno la clausura del complejo atómico propiedad de Unión Fenosa.
REDACCIÓN