«Pedimos el arresto de (el presidente de la Reserva Federal) Ben Bernanke, por todo el dinero de los ciudadanos que se ha usado para salvar a los bancos».
Hasta hace cuatro días, la campaña del presidente ofrecía la posibilidad de cenar con el presidente si se donaban cinco dólares o más. El miércoles llegó la rebaja.
El presidente de Estados Unidos considera que si bien la organización terrorista ha quedado «debilitada» tras este golpe, sigue siendo una organización «peligrosa» y EE.UU. se mantendrá vigilante.
Según el presidente estadounidense, si el Gobierno cubano adopta medidas hacia la democracia y el respeto de los derechos humanos, «estamos abiertos a una nueva relación».