Pese a que se han extinguido los últimos focos, la comunidad continúa en «alerta máxima». En Asturias permanecen activos nueve, todos ellos controlados. Las primeras investigaciones apuntan a quemas imprudentes, más que a fuegos intencionados
La lluvia se alió ayer con los bomberos para controlar los más de cien incendios que azotan el norte, en especial las comunidades de Asturias y Cantabria