La NASA retrasa unas horas la previsión de caída para el satélite que impactaría hoy en la Tierra
SOCIEDAD
La agencia espacial estima que el impacto podría producirse incluso la mañana del sábado por un cambio en su orientación.
23 sep 2011 . Actualizado a las 23:39 h.La NASA ha retrasado unas horas la previsión de caída para el satélite que debía impactar hoy la Tierra, por un «cambio en su orientación o configuración» que ralentiza su descenso.
Inicialmente la agencia espacial estadounidense calculaba que el impacto podía producirse durante la tarde de hoy, pero ahora cree que podría retrasarse incluso hasta la mañana del sábado. La agencia espacial estadounidense revela además que ya no se puede descartar que el satélite impacte EE.UU.
No obstante, la NASA asegura que la posibilidad de que esto ocurra es «baja» e insiste en que el riesgo de que los restos del ingenio espacial caigan sobre una persona es «extremadamente pequeño». La actividad solar, el factor que adelantó el reingreso del satélite previsto en principio para finales de septiembre o principios de octubre, ya no es determinante en la velocidad de caída del satélite. Lo que está ralentizando su descenso es un cambio «en su orientación o configuración», asegura la NASA.
Todavía es demasiado pronto para predecir con certeza el momento y el lugar de la caída del satélite. Los científicos calculan que el satélite se despedazará al entrar en la atmósfera y que al menos 26 grandes piezas del artefacto sobrevivirán las altas temperaturas del reingreso y se precipitarán sobre la Tierra. La probabilidad de que alguno de los restos del satélite de Investigación de la Alta Atmósfera (UARS), que pesa 5.675 kilogramos, alcance a una persona es muy remota, según la agencia espacial estadounidense, que la cifra en una entre 3.200. De hecho, la agencia asegura que desde el comienzo de la era espacial no ha habido ningún caso en el que haya resultado herida una persona por un objeto espacial durante la maniobra de reingreso.
En el caso de que los restos del satélite caigan en un área poblada o cerca de una, las Fuerzas Armadas de EE.UU. advierten que los ciudadanos no deben tocar estas piezas, sino avisar del hallazgo a las autoridades. Ante los rumores que han circulado por Internet de que las piezas podrían contener material radioactivo, la NASA se ha visto obligada a aclarar que la recomendación de no tocar los restos del ingenio se debe a que son afilados y pueden cortar. Además de las razones de seguridad, los ciudadanos no deben tocar los restos porque estos son propiedad del Gobierno de EE.UU., de manera que, insisten las autoridades, «no pueden venderse a coleccionistas ni a través de la página eBay».
El transbordador Discovery transportó en 1991 este satélite de seis toneladas diseñado para medir los cambios atmosféricos y los efectos de la contaminación. El satélite emprendió su camino de regreso a la Tierra hace seis años.