El primer premio de la lotería deja en Ourense 6,3 millones de euros

OURENSE CIUDAD

La administración de Allariz vendió 57 décimos, entre ellos el especial, dotado con 2,94 millones

18 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Apenas 180.000 euros se han perdido en el último golpe de suerte que la lotería nacional ha dejado en Galicia. Como ya había ocurrido en el sorteo de Navidad con varios décimos del primer premio, la administración número 1 de Allariz fue la que recibió el número agraciado y la que repartió 57 de los 60 décimos que le habían correspondido. Tres de ellos fueron devueltos, pero el resto se han quedado en casa. Repartidos. A cada poseedor de los décimos premiados le han correspondido 60.000 euros, pero uno de ellos, además, redondeará la cantidad final hasta llegar a los tres millones al haberle correspondido el especial.

Más de la mitad de los décimos se vendieron en Ourense. En el bar Bande, en la calle Reza, juegan fijo a la terminación en 3. Llevan haciéndolo desde hace muchos años, ni se sabe por qué, según admite el propietario, que mantiene la rutina y un negocio del que su padre se hizo cargo en los años sesenta. Ayer sonrió la suerte a los habituales de este local, donde se vendieron 27 décimos y donde sobraron 3.

El propietario de local, Pepe, se esforzaba a las siete y media de la tarde en localizar a los dos últimos premiados para darles la noticia y el billete. Todo está repartido, afirma, sin que aquí se sepa quién es el poseedor de la fracción octava, serie novena, del 34.303. A quienes este premio traerá un sabor diferente, especial, probablemente con recuerdo especial para la hacienda pública y acaso con sonrisa pensando en el impuesto de sucesiones, es a los parientes de uno de los clientes habituales de este bar que falleció hace pocos meses. La familia, conocedora del rito del décimo, mantuvo la rutina. Semanalmente abonaron los seis euros que le correspondían. La próxima semana cobrarán 60.000 euros: como si fuera parte de la herencia, pero sin pagar impuestos por ello.

Una peña de amigos

Más bares. El Gudy, en Allariz, a pocos metros de las galerías Olivera, donde se encuentra la administración de loterías que repartió el premio. Manolo Fernández, el dueño del establecimiento, es otro de los afortunados. De los que no tiene inconveniente en decirlo. Él y otros tres amigos tienen una peña, que hace tan solo dos semanas dio un giro al estilo de sus «inversiones». Hasta entonces, jugaban a la lotería primitiva con ocho triples. No acababan de lograr los frutos deseados, recapacitaron y optaron por diversificar, con criterios de bróker , que tampoco es plan colocar todo en acciones del Santander. Manolo y sus amigos se inclinaron por la lotería y así, cada jueves y sábado, eligen diez décimos, cada uno con su terminación. Acertaron a las primeras de cambio y cada uno de ellos llevará 15.000 euros a su bolsillo. Anoche, entre felicitaciones y bromas de la clientela, tampoco quería el hombre desvelar si arriesgarían el dinero en alguna otra maniobra. Visto el éxito, se puede esperar cualquier cosa.

A Perfecto Fernández, el titular de la administración de loterías de Allariz, le faltó tiempo para entrar en el ordenador y comprobar si el billete con premio extraordinario era uno de los tres que había devuelto. Hubiera sido mala suerte. Respiró aliviado al saber que lo había vendido. Que al bar Bande habían ido más de la mitad lo tenía muy claro desde el primero momento, pero del resto de los billetes pocas pistas ofrece. «Moi repartido. Xente de aquí e de paso. É imposible saber quen o ten», decía por la noche, horas después de haber cerrado la oficina sin haber dejado ni un reclamo, ni un anuncio, ni un papel escrito a mano con el que decir que el 34.303 se había vendido allí. (También en Alicante, pero menos, que allí no tuvieron el gordo gordo). Del nuevo millonario, mientras, sobran especulaciones y faltan detalles.