«Aquí traemos a los mejores futbolistas del mundo, pero no a los mejores investigadores»

Alejandro Posilio

SOCIEDAD

28 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

David Sancho, investigador murciano de inmunología tumoral contra el cáncer que trabaja en Inglaterra: «Investigar allí es como jugar al fútbol en primera división; si estuviera en España sería como si jugara en segunda o tercera. Aquí traemos a los mejores futbolistas del mundo, pero no a los mejores investigadores».

Julio Sáez Rodríguez, ingeniero químico gijonés que desarrolla su labor investigadora sobre la aplicación de modelos matemáticos a la biología molecular en la Escuela de Medicina de Harvard (Estados Unidos): «Me gustaría volver para trabajar aquí, pero profesionalmente tendría que renunciar a muchas cosas. No creo que tenga muchas oportunidades para regresar, pero nunca se sabe».

Francisco León, leonés licenciado en medicina que investiga tratamientos contra la enfermedad celíaca en una empresa estadounidense, tras pasar por el Centro Nacional de Salud: «Allí me llaman cada dos semanas ofreciéndome un trabajo distinto; todo son facilidades para los emprendedores. Aquí es difícil encontrar una empresa farmacéutica que haga investigación, ya que lo que suelen hacer es desarrollar lo que investigan otros». Estos científicos españoles que desarrollan su labor en el extranjero son tres ejemplos de los 30 que se reunieron ayer en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB) de Madrid, en unas jornadas organizadas por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para reconocer su trabajo y propiciar su encuentro con instituciones, empresas y grupos de investigación españoles con vistas a su retorno.

Les encantaría regresar

Todos los investigadores consultados ayer por La Voz coinciden en que les encantaría regresar a España para desarrollar su labor, pero todavía no saben si podrán hacer realidad ese sueño. De momento, aunque reconocen que cada vez se está haciendo más atractivo el regreso, resaltan que las condiciones en las que realizan su labor investigadora siguen siendo más satisfactorias en los respectivos países a los que han emigrado.

Pero el CSIC está empeñado en recuperar a los cerebros españoles que rinden cuentas en el extranjero. Y para ello organiza estas jornadas desde hace quince años. «En los últimos cinco años hemos conseguido que entre el 35% y el 45% de los investigadores que han pasado por estas jornadas hayan regresado a trabajar aquí. Y ya hay otros sectores investigadores y otras ciudades que también están organizando actos parecidos», afirma Mario Mellado, organizador de las jornadas.

Entre la treintena de investigadores que han aprovechado sus vacaciones de Navidad para acudir a estas jornadas y explicar a los demás en qué consiste su trabajo se encuentra María Dolores Mallán. Esta mujer de la localidad coruñesa de Porto do Son lleva un año estudiando en Inglaterra el mecanismo de transcripción del gen que está afectado en pacientes con Ataxia de Friedreich, una enfermedad neurodegenerativa.

Y lo tiene claro: «En España hay pocos centros de nivel internacional donde poder investigar, y los que hay están en Madrid, y algunos en Barcelona. En Galicia, ninguno, desde luego. Por el contrario, en el Reino Unido están repartidos por todas las partes y cualquiera de ellos dispone de recursos suficientes, porque allí se dedica mucho dinero a la ciencia. Hoy por hoy no podría regresar en las mismas condiciones que tengo allí. Pero parece que esto está cambiando y estamos mejorando rápido», asegura la coruñesa.