Los adolescentes gallegos reciben una paga semanal de 15 euros

LUGO CIUDAD

La tendencia es recibir una cantidad para el móvil, otra para salir y una tercera para gastos menores

23 dic 2007 . Actualizado a las 13:32 h.

Alrededor de los 15 euros semanales. Ese es el umbral en el que se mueven los adolescentes gallegos que reciben una paga semanal por parte de sus padres. No son todos, ni siquiera la mayoría, pero las familias que han adoptado este sistema para proporcionar a sus hijos mayores una cierta independencia económica, destinada a cubrir sus gastos pequeños, coinciden en esa cantidad cuando los chavales superan los 15 años.

Obviamente, cada familia acomete esta relación de acuerdo con sus posibilidades económicas, que, en el caso de Galicia, son algo más modestas que en otras comunidades españolas. En Cataluña, un reciente estudio cifraba esta paga en 80 euros al mes. En cualquier caso, varios psicólogos expertos en adolescentes recomiendan a los padres establecer una paga desde los ocho o nueve años para ayudar a los niños a hacerse responsables de algunos gastos y establecer un sistema de compensaciones y castigos que relacionen esa retribución económica con el desarrollo de algunas tareas o simplemente según haya sido su comportamiento durante el período que comprende la paga.

«Además, sea la cantidad que sea, no debe ser destinada únicamente al ahorro. La paga tiene que ser para gastar, de manera que el chaval aprenda a hacerlo y se dé cuenta de que los recursos son finitos», opina José Cardama, un psicólogo vigués. «De otra manera, muchos chavales piensan que, ante cualquier gasto que se les plantea, los padres siempre están detrás» para afrontarlo.

Negociar al alza

La cuantía de la paga, para algunos de estos expertos, es muy sencilla de calcular: «Solo hay que anotar el dinero que les damos a los chavales durante un período de 15 días y ya se puede hacer un cálculo de lo que gastamos en ellos. Muchos, cuando lo hagan, se sorprenderán, porque los adolescentes gastan mucho dinero», asegura José Cardama.

Los chavales no están tan de acuerdo. Al menos los que reciben paga. Lo habitual es que negocien al alza esgrimiendo el argumento de que, en su entorno, son los que menos reciben. Sin embargo, cuatro pagas semanales de 15 euros suponen un coste que no todas las familias pueden asumir.

El cine, diez euros

Una tendencia creciente es separar los conceptos de la paga. Una parte se entrega para los gastos generales, y otra, para sufragar los gastos del móvil. En función de la edad del adolescente y de si ha conseguido permiso ya para salir el fin de semana, la paga aún puede tener una tercera fracción para compensar los gastos de esa salida. Al fin y al cabo, un adolescente urbano que quiera ir al cine con sus amigos, deberá pagar unos diez euros por la entrada, las palomitas y un refresco.

Si la salida es de noche, los quince euros semanales debería dedicarlos exclusivamente a esa salida y, aun así, administrarse con suma prudencia: «La paga debe moverse en unos valores medios -señala Dolores Valero, psicóloga con consulta en Lugo-. Ni mucho, ni poco. Y, desde luego, debe incluirlo todo, porque de esa forma el adolescente aprenderá una valiosa lección para el futuro».

Para aquellos que prefieren cubrir los gastos de sus hijos según se van produciendo, la mayoría, los expertos tienen otro consejo: «Lo importante es que se interiorice el límite, que el chaval sepa hasta dónde puede llegar. Si ese límite se tiene que exteriorizar marcando estrictamente una paga o una hora de regreso a casa, es que algo ha funcionado mal», afirma Manuel Fernández Blanco, psicólogo en el Hospital Materno Infantil de A Coruña.