Grande San Xoán: los coruñeses recuperan la «noite meiga»

A CORUÑA

La fiesta por excelencia ha vuelto con el fervor de siempre. Más de 125.000 personas asistieron a la quema de la falla y los fuegos artificiales en Riazor, mientras en los barrios miles de vecinos fieles a la tradición llenaron las calles de fuego y parrillas. Álbum: La jornada en imágenes

25 jun 2022 . Actualizado a las 10:48 h.

San Xoán ha vuelto y de qué manera. Más de 125.000 coruñeses se agolparon esta medianoche en el paseo marítimo de Riazor y Orzán para celebrar juntos el regreso de la fiesta predilecta de la ciudad. La quema de la falla y los fuegos artificiales coronaron una noche mágica que continúa en la playa, donde centenares de jóvenes hicieron cola para conseguir una brazada de leña con que prender el fuego purificador, y en los barrios auténticas reservas de la tradición popular. El Ayuntamiento mantiene el centro de seguridad en la coraza del Orzán, desde donde se controlan los arenales, y los buses enlazan la plaza de Pontevedra con los barrios en un servicio reforzado que se prolongará hasta las seis y media de la madrugada. 

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Los coruñeses recuperan la «noite meiga»

«Todo el mundo quiere ir a ver las hogueras», comentó un niño a su madre en el autobús, de camino al centro para disfrutar por fin de la noche de San Xoán. Los dos años de retiro forzoso a causa del covid sirvieron para consolidar aún más el espíritu de fuego de los coruñeses, que por fin pudieron volver a las playas para encender las clásicas hogueras, que más de uno saltó tres veces al grito de «¡meigas fóra!».

Más de 125.000 personas pusieron los pies en la arena de Riazor y el Orzán, en donde la jornada anterior ya había jóvenes marcando las parcelas para montar las cacharelas. La madera corrió a cargo del Ayuntamiento, que repartió más de 120 toneladas a partir de las siete de la tarde, aunque a las nueve todavía había gente recogiendo los últimos troncos.

Chavales con tablas para las hogueras en Riazor
Chavales con tablas para las hogueras en Riazor Marcos Míguez

Entre los que eligieron Riazor como punto de celebración estaban Nacho y Laura, que desde las 6.45 horas marcaron territorio en el arenal. «Venimos todos los años y teníamos muchas ganas de poder regresar a la playa. En el 2019 nos juntamos 138 personas, pero hoy somos 38 para que la cosa esté más controlada». Su parcela nada tenía que envidiar a un bar: tortillas, empanadas, sardinas, churrasco, montaditos, mesas para las bebidas... y hasta un fotocol. «Todo lo que hacemos, lo hacemos bien», bromeó Nacho.

Cerca de donde estaba ese grupo, caminando por el paseo, iban muchas familias con niños pequeños. «Nosotras lo vamos a celebrar todo lo que podemos siendo mamás», indicaron Susana y Muriel. «Somos amigas y bajamos con los peques, Aldara y Pablo, que tienen cuatro años, para que vean un poco la fiesta». Más tiempo que ellas estuvieron en los arenales los más jóvenes, que se reunieron, como es habitual, en el Orzán. «Tenemos muchas ganas de fiesta. Vinimos el día anterior para coger la parcela con nuestros amigos», comentaron Paloma y Marta, de 14 y 15 años, que debían volver a casa antes de las dos de la mañana. «Nos da tiempo a ver las hogueras y los fuegos. Es la primera vez que venimos al Orzán».

Hogueras en Riazor
Hogueras en Riazor Marcos Míguez

Por supuesto, no faltaron las sardiñadas ni las churrascadas, el Concello recibió más de 700 solicitudes, el récord hasta la fecha. Muchos de los ciudadanos disfrutaron de ellas antes de acudir al paseo para ver arder la falla de Riazor. Diez minutos antes de su encendido empezaron los fuegos artificiales. Casi 82 kilos de explosivo llenaron el cielo de color con efectos de volcanes, relámpagos o destellos fugaces que hicieron las delicias de los presentes. Los coloridos explosivos fueron el telón de fondo de la quema de la hoguera central. La falla, encendida por la alcaldesa, Inés Rey, y los jugadores del Liceo, ardió acompañada de aplausos de los asistentes. Algunos aprovecharon para lanzar su apoyo al Dépor, con gritos de «¡Deportivo, alé!» y con la esperanza de que las meigas ayuden al club la próxima temporada.

El público, durante los fuegos artificiales de San Xoán en A Coruña
El público, durante los fuegos artificiales de San Xoán en A Coruña Marcos Míguez

Después de la quema, los ciudadanos se dividieron entre los que se retiraron a casa con los niños, los que optaron por ir al concierto de Miss Cafeína, en la explanada de Riazor en la que previamente actuaron Los Mecánicos, y los que siguieron la fiesta en las playas, desalojadas a las seis para su limpieza. Los arenales lucieron con su imagen de antes de la pandemia: llenos de cacharelas en las que quemar los malos augurios y pedir deseos. Sin duda, el más común fue que San Xoán no se vuelva a perder.

San Xoán en A Coruña
San Xoán en A Coruña Marcos Míguez
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La falla y los fuegos iluminan Riazor

Multitud de personas, 125.000 según fuentes municipales, se concentraron esta medianoche en el paseo marítimo a la altura de la falla de Riazor para ver cómo prendía en llamas el conjunto escultórico, que este año representó a la alcaldesa, a María Casares y a Emilia Pardo Bazán con referencias al Deportivo y el Hockey Club Liceo. Diez minutos antes de la quema comenzaron los fuegos artificiales y una explosión de color llenó el cielo coruñés en una noche en la que por fin San Xoán se celebró como es tradición.

A las doce en punto llegó el esperado momento y la escultura efímera se convirtió en fuego acompañada de aplausos de los asistentes, entre los que algunos aprovecharon para lanzar su apoyo al Dépor, presente en la hoguera, al grito de «Deportivo alé».

El público, durante los fuegos artificiales de San Xoán en A Coruña
El público, durante los fuegos artificiales de San Xoán en A Coruña Marcos Míguez

Siete minutos después cayó la torre de Hércules, que no podía faltar en la representación. Los ciudadanos se dividieron entonces entre los que se retiraron a casa con los niños, los que optaron por ir al concierto de Miss Caffeína en la explanada de Riazor y los que siguieron la fiesta en las playas.

Los arenales lucieron, como antes de la pandemia, llenos de cacharelas en las que quemar los malos augurios y dejar por fin atrás la pandemia, que impidió el festejo los últimos dos años a pie de mar, pero que fortaleció el deseo de fiesta por San Xoán

 

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Los Mecánicos calientan motores antes de la medianoche

Se acerca la medianoche y Los Mecánicos ya suenan en la explanada del Palacio de los Deportes de Riazor. La banda de Fernando Esclusa es la primera en subirse al escenario antes de la tradicional sesión de fuegos artificiales, al filo de las doce, y la quema de la falla, unos minutos antes.

El fin de fiesta lo pondrá la banda indie Miss Caffeina, que trae su último disco, El año del tigre, en el que será el plato fuerte de la programación del San Xoán coruñés, con permiso de Alejandro Sanz, resonando ya desde el Coliseum.   

Concierto de Los Mecánicos en la explanada del Palacio de los Deportes de Riazor
Concierto de Los Mecánicos en la explanada del Palacio de los Deportes de Riazor Marcos Míguez
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El mar arde en Bastiagueiro

Al otro lado de la ría, la playa de Bastiagueiro da la réplica al bullicio coruñés. Reparto de leña, hogueras a punto y el escenario listo para la orquesta Fania Blanco Show, que pondrá el ritmo a la noche.

22.06
Primeras intoxicaciones por alcohol
Caterina Devesa

Una muchacha menor de edad ha sido atendida hace escasos minutos por un equipo sanitario en el paseo marítimo de Riazor a consecuencia de una intoxicación por alcohol. La joven no conseguía tenerse en pie y fueron sus amigos los que consiguieron llevarla hasta el centro de coordinación de la coraza del Orzán, donde fue asistida dentro de una ambulancia de Cruz Roja. Pasadas las diez de la noche, el dispositivo de seguridad organizado por el Ayuntamiento apenas había registrado incidencias menores.