Un observatorio para hacer turismo rural

La Voz

AGRICULTURA

17 sep 2010 . Actualizado a las 21:23 h.

Dice su página web que A Bouza fue construida en 1864 como casa agrícola y ganadera. Pues así será. Hoy mantiene ese aire decimonónico, pero sus dueños le han dado un repaso de arriba abajo y la han puesto al día en 1999. Y además han revitalizado los tesoros que escondía (véase la magnífica biblioteca). O sea, absolutamente nada que objetar. Además, tiene una situación de esas que siempre se califica de estratégica: arriba del monte, dominando toda la ría de Pontevedra, y al mismo tiempo muy cerca de la línea de costa, un par de kilómetros escasos.

Esther, la copropietaria, confiesa que no queda otra que trabajar bien duro pero que le va aceptablemente bien. Sin duda gracias a la cercanía de las playas y de Combarro, aunque muchos clientes que empiezan tan solo durmiendo allí se acaban enamorando de la enorme finca con pequeña catarata incluida, y con dos hórreos que le dan un dinamismo de líneas al conjunto construido. Laureles, sauces, pinos y hasta bojes se dan cita en ese paraje.

Desde hace poco tiene otro valor añadido: la Diputación de Pontevedra diseñó una de las mejores rutas de senderismo de Galicia, la que permite visitar molino tras molino desde la parte baja y que, desde Ribadumia, asciende para ganar Armenteira, con su sin par monasterio que este verano se ha convertido en uno de los más visitados de las Rías Baixas. De modo que en la cercana A Bouza empiezan a tener clientes que van a hacer esa ruta, que por otra parte no agota a nadie si se toma con calma. Se necesitan tres horas si es que se para poco. Con algunas fotos de recuerdo, el reloj continúa avanzando. Pero merece la pena.