La grúa retiró en los dos últimos años diez mil coches de la calle

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

La infracción más común en la ciudad es estacionar en carga y descarga

13 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las tres grúas con las que cuenta Pontevedra retiran diariamente una media de trece turismos de las calles de la ciudad. De este modo, desde enero del 2010 hasta el pasado viernes, 11 de noviembre, este servicio trasladó al depósito un total de 9.848 vehículos.

El presente 2011 está arrojando cifras parejas a las del pasado año. No en vano, en estos once meses 4.227 vehículos han sido objetivo de la grúa, mientras que en el 2010 fueron 4.621.

La infracción más común en estos dos ejercicios, según pusieron de manifiesto desde la Policía Local, es el estacionamiento en zonas de carga y descarga, una conducta que acumula el 37 % de las infracciones detectadas. A los 3.761 traslados por esta contingencia le siguen 1.669 retiradas por aparcar en carriles o partes de la vía reservada a otros usuarios, mientras que estacionar en un vado sumó a lo largo de estos dos últimos años un total de 760 actuaciones.

Otras conductas igualmente sancionadas fueron el dejar el coche en áreas habilitadas para discapacitados, con 278 intervenciones de la grúa; estacionar sobre la acera, con 266 retiradas; o aparcar en doble fila, con algo más de un centenar de actuaciones del servicio municipal.

Subastas y traslados

La labor de la grúa no se limita a intervenciones vinculadas con infracciones viarias, sino que también se requiere su presencia para traslados de vehículos con ocasión de eventos, obras en la calzada o las fiestas de la Peregrina. En este sentido, en estos casi dos años, el guindastre desplazó 649 automóviles a otras áreas donde su presencia no supusiese un obstáculo.

En la actualidad, en el depósito permanecen más de un centenar de vehículos, en concreto 111. Anualmente, uno o dos automóviles son subastados. Según precisó el portavoz de la Jefatura municipal, la normativa permite esta posibilidad cuando pasa un determinado tiempo y el propietario no aparece. Eso sí, antes de que el coche sea licitado, se vuelve a tratar de comunicar a su dueño esta circunstancia.

En otros casos, los vehículos han terminado en el desguace, dado que los titulares de los mismos rechazan su propiedad y los automóviles se encuentran en un estado tal de abandono que la subasta es inviable.