La Guardia Civil desmantela una red de estafas bancarias por Internet

PONTEVEDRA

29 may 2009 . Actualizado a las 11:02 h.

Bajo el nombre de un celebre criminal madrileño que acabó con la vida de cuatro personas hace cinco décadas se oculta el último gran golpe de la Guardia Civil contra las redes que utilizan la Red para delinquir. De este modo, en el marco de la operación Jarabo, ha sido desmantelada lo que se cree que es «una red de delincuencia organizada dedicada a estafar a través de Internet mediante la modalidad phising».

Esta estafa consiste en el envío a las direcciones electrónicas de las potenciales víctimas, dos de las cuales residen en Pontevedra, de correos spam a través de los cuales, suplantando a una entidad bancaria real, se solicitan una serie de datos, en los que se encuentran claves y números de cuentas bancarias. Con esta información en su poder, los timadores tenían libre acceso a las citadas cuentas y comenzaban a operar a través de banca electrónica para desvalijarlas.

En este sentido, la Guardia Civil precisó que los sospechosos, supuestamente, desviaban los ahorros de sus víctimas a cuentas abiertas previamente en entidades bancarias «por personas captadas por la organización, generalmente de origen rumano». Estos individuos son conocidos como mulas y a mayores se ocupaban de, a cambio de una remuneración económica, solicitar cartillas y tarjetas de crédito que entregaban a la organización delictiva.

Asimismo, la labor de las mulas finalizaba con el envío de los botines obtenidos a Rumanía mediante envíos de correo.

Lo cierto es que las investigaciones llevadas a cabo por el Equipo de Delitos Tecnológicos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cuenca sacó a la luz a un grupo estructurado jerárquicamente. A la cabeza se sitúa, supuestamente, un súbdito rumano que fue arrestado en La Junquera, población de la provincia de Gerona, cuando pretendía regresar en autobús a su país de origen.

Asimismo, el instituto armado anunció ayer las detenciones de otros cuatro rumanos en Quintanar del Rey (Cuenca), así como de otras cinco personas de esta misma nacionalidad en Fuenlabrada (Madrid).

En veinticinco provincias

Estas intervenciones se complementaron con una serie de registros domiciliarios, en los que los agentes desplazados se incautaron de dos ordenadores, un lector de tarjetas magnéticas bancarias, así como de distintas tarjetas magnéticas, libretas de ahorro, teléfonos móviles y una importante cantidad de dinero en billetes de distinto valor. En relación con este aspecto de la investigación, el instituto armado confirmó que se intervino diversa documentación «que está siendo analizada» en la actualidad.

Con el arresto de esta decena de rumanos, la Guardia Civil considera esclarecidas un total de ochenta denuncias interpuestas en veinticinco provincias españolas. En el caso de Galicia, desde el instituto armado se reseñó que dos internautas pontevedreses y uno residente en Lugo fueron víctimas de estas estafas mediante phising que se cree que pudieron haber reportado al entramado desarticulado unos beneficios cercanos a los seiscientos mil euros.