Las trabajadoras del mar resiembran los bivalvos arrastrados por las olas a la zona más alta de las playas
28 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Las mariscadoras de a pie de las cofradías de Raxó y San Telmo no dan abasto esta semana para intentar reducir el impacto del temporal en los bancos marisqueros del litoral de Poio. Los daños son evidentes en los arenales, donde se ha detectado una gran mortandad, sobre todo de berberecho, por la acción de las mareas y por la abundancia de agua dulce en el fondo de la ría, consecuencia de las precipitaciones. Algunas estimaciones de los pósitos señalan que quizás la mitad de los berberechos de algunos bancos, principalmente la cría, hayan muerto o encuentren su supervivencia seriamente amenazada si no vuelve el buen tiempo.
La presidenta de la agrupación de mariscadoras de a pie de la cofradía de Raxó, Elena Camiño, manifestó que en O Padrón se quitaron en dos días cinco capachos llenos de berberechos y almejas, arrastrados por la marea hasta el límite de la playa. Allí, sin la protección adecuada y al descubierto, muchos de estos bivalvos perecen o se debilitan irremediablemente, por lo que su devolución al banco es una necesidad imperiosa.
Perspectivas frustradas
Treinta mariscadoras de Raxó estuvieron trabajando ayer y el pasado lunes en la retirada de los ejemplares todavía vivos para su resiembra nuevamente en el banco marisquero. Es un trabajo duro y complicado: «Hai moitísimo berberecho pequeno morto e hai moito tamén aínda vivo. O temos que coller a man e volvelo a sembrar. Pasamos toda a mañá enterrando o berberecho. É un traballón».
El problema es que muchos de estas almejas y berberechos resembrados volverán a ser arrastrados por la marea del temporal otra vez a la cota superior de la playa. La operación de resiembra tiene que volver a empezar al día siguiente.
Elena Camiño estima que la mitad del berberecho del banco de O Padrón y de Combarro está tocado por el temporal, y en menor medida la almeja. La mortandad del berberecho es enorme. Se mostró también pesimista sobre el porcentaje trasladado y resembrado que sobrevivirá.
«O berberecho grande non está tan morto, pero o pequeño, que viña sendo o que íamos coller para o verán, vai morrer», precisó. Las esperanzas de la próxima campaña se cifran, de esta forma, en los ejemplares grandes y también en la reapertura del norte del banco de Lourizán.
Tarea complicada
Por su parte, Marina Buceta, de las mariscadoras de a pie de la cofradía de San Telmo, también confirmó que en las playas de su ámbito el mar ha causado los mismos estragos. En este caso, los efectos del temporal y del arrastre de las mareas es perceptible en todas las especies, almejas fina y japónica y el berberecho. Las más de doscientas mariscadoras de este colectivo también recorren las playas esta semana para recoger los bivalvos vivos y resembrarlos en cotas más bajas de la playa. En la Illa das Ratas y en O Ameixal, hay, según Buceta, «una gran mortandad». Achacó la culpa a la acción de las mareas: «Hay mucho mar de fondo y no sé si empujarán todo de nuevo arriba»
En Os Praceres, también hay algo de mortandad, pero aparentemente menor. Este banco se abrirá por primera vez para el marisqueo en febrero, mientras tanto solo se hacen trabajos de mantenimiento.