El Pontevedra supo sobreponerse a las adversidades para sumar su primer triunfo lejos de Pasarón y situarse a un solo punto de los puestos de promoción de ascenso. Los granates se adelantaron pronto en el marcador y luego cedieron el control a su rival para buscar las contras. La expulsión de Felipe Tigrao a los 36 minutos no alteró a los pupilos de Rafa Sáez, que mantuvieron el orden en defensa para hacer frente a la creciente presión local. ?Se repitió resultado y goleador del duelo del año pasado.
El Pontevedra salió dormido y el Marino estuvo a punto de sorprenderle a los dos minutos, pero el cabezazo de Pablo Lago salió desviado. La ocasión de los locales, despertó a los granates que se lanzaron al ataque y se adelantaron a los 9 minutos tras una combinación entre Danilson y Gato. El ex jugador del Albacete superó a Guillermo con un disparo raso y ajustado al palo.
El gol dejó tocados a los asturianos y el Pontevedra pasó a jugar con total comodidad. De hecho, Turiel estuvo a punto de ampliar la ventaja gallega al quedarse solo delante del guardameta local. El medio ajustó tanto el disparo que al final estrelló el balón en el poste izquierdo.
Las cosas comenzaron a torcerse para el Pontevedra poco después. El Marino despertó de su letargo y a los 22 minutos Pablo Lago tuvo una buena oportunidad para empatar con un remate que se fue alto. Los granates se atrincheraron en su campo y pasaron a buscar las contras, cediéndole toda la iniciativa a los locales. Y así llegó una nueva ocasión para el Marino en un cabezazo de Rubén Suárez que Saizar despejó con apuros a córner.
La situación se puso más fea con la expulsión de Felipe Tigrao al considerar el colegiado que le había pegado un codazo a Samuel en la lucha por un balón bombeado. La tarjeta fue muy protestada por los gallegos, pero la acción era punible y el jugador local tuvo que ser atendido. Al quedarse en inferioridad, el Pontevedra se echó aún más atrás mientras su rival se lanzaba sin reservas en busca del empate y a los 41 Saizar volvió a detener un disparo de Pablo Díaz desde el borde del área.
Un gran trabajo defensivo
En la segunda mitad, el Pontevedra supo contener bastante bien a un Marino que no fue capaz de plasmar sobre el campo su superioridad numérica. El equipo de Rafa Sáez casi renunció al ataque dejando todo el trabajo ofensivo a Gato. Había que centrarse en la defensa y ahí los granates estuvieron impecables. Además, a la contra, casi siempre se vio mas cerca el segundo gol del Pontevedra que el de la igualada. El 0-2 estuvo a punto de llegar a los 63 minutos tras un saque de esquina botado por Jorge Rodríguez que Turiel cabeceó alto.
Quirós optó por dar entrada a hombres de ataque en busca del tanto, pero su equipo siguió sin hacer daño. Por contra, los gallegos llegaban poco pero siempre con peligro y a los 70 minutos Gato estuvo a punto de conseguir el segundo gol tras una falta botada con mucha rapidez. Su disparo salió demasiado cruzado.
A continuación, el Pontevedra se quedó con nueve tras la expulsión de Turiel y montó el autobús. El Marino intensificó su dominio y presión pero el Pontevedra nunca perdió la compostura y no pasó excesivos apuros. Saizar intervino en dos ocasiones casi consecutivas en sendos remates de Pablo Díaz y Jaime, que no llevaban mucho peligro. ?En el tramo final el equipo asturiano acusó el esfuerzo y el Pontevedra tiró de la veteranía de alguno de sus hombres para frenar el partido y llevarse los tres puntos.