Obstáculos para la renovación

La Voz

OURENSE

04 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La tableta de chocolate urbanística que es el centro histórico de Ferrol está adelgazando su zona de ventas. Bajos vacíos que se suceden es una constante en rúas como la Galiano, que a los efectos de la crisis económica ha tenido que sumar el estrangulamiento que ha padecido por los nueve años de obras en la plaza de España. En el casco histórico, la mayoría de los negocios se encuentran en la calle Real, la Dolores y la Galiano, en un proceso de concentración que en los últimos años se ha acentuado más. Un rápido paseo evidencia los estragos de la caída del consumo.

Si bien, sobre todo la arteria principal no ha dejado de captar nuevos establecimientos, principalmente franquicias, el saldo continúa siendo negativo. Además, entre las víctimas de esta crisis se encuentran algunos establecimientos señeros de Ferrol. En breve claudicará otro referente textil de la calle Real. «Con estos cierres cada vez somos menos, y el pequeño comercio es el que hace ciudad.», lamenta Cristóbal García Nores, presidente del Centro Comercial Aberto A Magdalena.

Los representantes del sector admiten que se han bajado los precios de los locales comerciales, en algunos casos en más de un 25 %. «El problema básico es que a los que quieren empezar e impulsar un negocio les exigen cuatro meses de alquiler de fianza y un aval, por lo que tienen que disponer de arranque de 20.000 o 25.000 euros», explica Francisco Fajardo, presidente de Novo Ferrol, patronal que aglutina a los establecimientos de los barrios de El Pilar y Ultramar. El ritmo de descenso de la actividad es menor, aunque sigue en caída.