«Comerse una uva es como meterse una canica en la boca»

Jerónimo Pardo, jefe del servicio de pediatría del Chuac, explica qué alimentos deben evitarse para que los niños no sufran asfixia y apunta las recomendaciones necesarias en caso de atragantamiento


El doctor Jerónimo Pardo ha tenido que atender a varios niños que han sufrido asfixia por diversos motivos. El jefe de pediatría del Chuac explica cómo atenderlos en caso de que suceda y qué alimentos se deben evitar cuando son pequeños.

-¿Es frecuente que un niño muera por atragantamiento?

-No es una cosa frecuente, pero que aparezca un cuerpo extraño en una vía aérea eso ya no es tan infrecuente. Todos los años tenemos varios casos de niños, que afortunadamente no fallecen. -¿Hay algún alimento que provoque más atragantamientos?

-Los frutos secos es el cuerpo extraño más habitual en los niños. Pero ellos pueden tragarse alguno de cualquier tipo: juguetes de pequeño tamaño, una pieza de un juguete, una pieza de plástico, la tapa de un bolígrafo. Hace poco tuvimos un niño que se tragó la válvula de seguridad de un juguete hinchable. Yo he visto todo tipo de objetos: una bolita de papel de aluminio... En cuanto a alimentos, los frutos secos: cacahuetes, almendras, castañas son los más habituales. En niños hay que evitar su consumo hasta los 5 años, y evitar que jueguen con piezas pequeñas.

-Dentro de las frutas, ¿cuál es la más peligrosa?

-Cualquier fruta en un niño pequeño debe de estar triturada. El problema de la uva es que es como meterse una canica en la boca. Si la muerdes, es difícil que al tragar se vaya por la vía aérea. Pero si tú tienes la uva jugando en la boca, haces una aspiración, y como es un objeto redondo, se desliza fácilmente y cae a la tráquea. Yo vi una vez una sofocación grave por culpa de una canica. Cualquier cuerpo esférico y rígido es muy fácil que se aspire, y la uva es similar.

-¿Los frutos secos por qué son tan peligrosos?

-La castaña, la almendra, el pistacho... Cualquier fruto seco es fácil que se atragante porque lo masticas, pero no se convierte en una papilla que tú tragues, por eso puedes hacer un movimiento aspirativo, puede volar un trozo y se puede introducir en la vía aérea.

-¿Los niños tienen más riesgo?

-Sí, claro. Los adultos estamos acostumbrados a comer esos alimentos y no es fácil que los aspiremos o juguemos con ellos en la boca. Aunque también hay casos. Yo sé de gente que se tragó una chincheta y le fue a un bronquio.

-¿Qué hacemos si se atragantan?

-Si es un lactante, voltéalo sobre tu antebrazo con la cabeza algo más baja que el cuerpo y con el talón de la otra mano dale cinco golpes en la zona interescapular (zona superior de la espalda), después lo pones boca arriba y con el dedo índice le presionas en el esternón profundamente para que le venga a la boca. Para el niño mayor debes abrazarlo por detrás con un puño en su estómago y con la otra mano apretarle hacia arriba y hacia atrás, hacia a ti. Todos deberíamos saber hacer eso.

«Sana sana»: Primeros auxilios en bebés y niños El programa nos enseña a actuar en todos esos casos sin perder la calma

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