Mi perra tiene LinkedIn

MILI MÉNDEZ

YES

Mila Méndez / Daniel Portela

Un perfil con huella.  Hacerse un hueco dentro del reñido mundo laboral es un hueso duro de roer, también para los que caminan a cuatro patas. Que se lo digan a Cova. Se acaba de unir a la red social de búsqueda de empleo con un objetivo, que la contraten. Su carta de presentación deja huella. Tras leerla será inevitable que exclames: ¡Guau, qué currículum!

28 oct 2017 . Actualizado a las 10:51 h.

Tiene una mirada capaz de engatusar a cualquier jefe pero, como su olfato le indica, no basta con causar buena impresión en una entrevista. La formación y la experiencia son dos puntos esenciales para encontrar empleo. El mundo de los canes no es ajeno a ello, así que Cova recurrió a la ayuda de su socia. «Es una labradora de casi siete meses que, además de ser mi mascota, es mi compañera de trabajo», así la presenta Miriam Búa Lores (Sanxenxo, 1985), educadora social y especialista en Intervenciones Asistidas con Perros. Ambas se complementan en el ámbito privado y en el laboral. El labrador la acompaña en los talleres que organiza con niños y Miriam responde a su colaboración echándole una mano con las nuevas tecnologías. Quieren ampliar horizontes, y estar al día es importante, por lo que Cova se ha estrenado en LinkedIn con un perfil propio.

UNA IDEA ORIGINAL

«Nunca vi un caso así, el de un perro con currículum. Cuando lo pensé me pareció una idea original para dar a conocer todo lo que sabe hacer, lo que sabemos hacer», explica su dueña. ¿Una pionera? Por qué no. El currículum de Cova indica su nombre y apellidos, su raza: es una Retriever, la fecha de nacimiento e informa de la academia a la que asiste, de su experiencia y también de sus aficiones. Junto a Miriam, el can se está preparando en el centro de adiestramiento Unioncan, en Ribadumia, para ser perro de apoyo. Acaba de superar la fase inicial de aprendizaje, la de cachorros, y sigue especializándose en obediencia básica. «Quiero que la gente sepa que está capacitándose para realizar intervenciones asistidas de forma planificada y con una metodología. Que tiene todos los seguros y requisitos sanitarios en regla y que la persona que la guía, en este caso yo, es un profesional titulado en el ámbito educativo y social», explica la educadora, para la que el currículum de Cova es también una herramienta con la que marcar la diferencia; «en este campo, al no haber nada reglado, hay mucho intrusismo».

DÓNDE TRABAJAR

El carácter social y tranquilo de la perra es la base, «tiene que gustarle la interacción con el humano», insiste la propietaria, pero entre sus pluses están el de poder actuar como elemento inspirador, reforzador o como un instrumento para alcanzar objetivos. «Al tratarse de un animal -continúa- provoca diferentes tipos de emociones y reacciones». Su compañera de viaje en esta aventura laboral enumera varios ejemplos: «En colegios, a los niños les puede servir como un estimulante a la hora de adquirir diferentes conocimientos. Si los alumnos alcanzan las metas propuestas en el plazo dado, Cova regresa a la siguiente semana. Con personas mayores a las que les cuesta andar puede motivarlas a dar un paseo. La perra las ayuda así a mejorar su psicomotricidad gruesa. Lo mismo ocurre con el peinado o el cepillado. En personas con movilidad reducida se trabaja la motricidad fina. Incluso con pacientes que han sufrido algún daño cerebral o padecen una discapacidad por la que apenas mueven las manos, cuando ven a Cova, hacen el esfuerzo de estirarlas solo porque la quieren acariciar».

Niños con necesidades educativas especiales, con los que mejorar competencias, la atención o el control de impulsos; clases en colegios para abordar aspectos como los valores o el esfuerzo; fomento de la autonomía o inclusión social; mediación entre partes... el abanico de posibilidades que pueden afrontar juntas es amplio. Ofrecen sus servicios tanto a instituciones públicas como privadas, «mientras haya creatividad y ganas, todo se puede intentar», asegura Miriam. Su proyecto no sería el mismo sin esta canina pupila. A ambas les toca ser cómplices y exprimir, mutuamente, su máximo partido. Y qué mejor asociada con la que emprender que con tu mejor amiga.