Ven aquí a comerte el día

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Ana Garcia

PARA RICAS, ESTAS VISTAS Es un clásico que trae el buen tiempo. La escapada. Rumbo, variable. Destino, lugar único y riquiño... no solo por lo rico que da de comer, sino por el lugar donde está. ¿Vistas a la playa Langosteira, molinos de cuento o una higuera por sombrilla? Abre la carta y elige destino...

08 abr 2017 . Actualizado a las 16:31 h.

Sale el sol y es un acontecimiento. Nos ponemos en modo escapada gastronómica: eso de salir a comer y, ya que estamos... y tan a gustito, pasar todo el día fuera. Hay lugares que nos lo ponen a huevo, aunque más que con yema y clara nos tienten con un buen pescado, marisco, un arrocito, unos pimientos o un cocido. Arranca la ruta, que estas vistas le caen bien al estómago.

TIRA DE LA FAMILIA

Partimos rumbo a Fisterra. El fin del mundo nos reserva una playa paradisíaca ¡y más! Aguas turquesa, verde a la vistaaa y unas barquitas dando más color al cuadro. Qué zen está el noroeste a pie de playa Langosteira, y es una sensación de paz que va de la cabeza al centro del estómago. A Fisterra nos tira mucho (para comer y pasmar) el Tira do Cordel, en el lugar de San Roque. A los mayores por las navajas, las almejas o la lubina a la brasa que preparan sin más secreto que «un producto de primera». Porque «si el producto es bueno, no necesitas más», dice Alba, una de las cocineras de este restaurante que abrieron en el 89 sus abuelos José y María del Carmen. Los pequeños, a los que ni el mejor bogavante ataría a la mesa, se echarán seguro a la arena a jugar en cuanto puedan. Cada uno a lo suyo y todos contentos.

Ana Garcia

El restaurante empezó como un chiringuito haciendo carne a la brasa, «hasta que se dieron cuenta de que el pescado se daba mejor...», y triunfaron en la parrilla respetando el sabor de los frutos del mar. Hoy Tira do Cordel es un restaurante al que, al menos una vez por año, alguien te recomienda una escapada. Alba, Aroa y sus padres (y un tío y la abuela, todo en casa) atienden este local que cierra todos los eneros y que empieza a notar el tirón de la demanda en semana santa. Así que está a punto de empezar la temporada fuerte, que crece al sol de los meses de verano. «Y el año pasado lo notamos más que los anteriores. El turismo en Fisterra está en auge y, aunque no todos son peregrinos, el Camino de Santiago está influyendo mucho», valora Alba.