Nos vamos de caza, ¡ponte las botas!

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OSCAR CELA

SE ABRE LA VEDA Inauguramos la temporada fuerte, en la que toca ser felices comiendo perdices, conejo, jabato o jabalí. La cuestión es que no te den gato por liebre y dónde está la liebre para mojar pan. Sacarle todo el jugo a la carne no es caza menor.

03 dic 2016 . Actualizado a las 12:43 h.

Queda más que inaugurada la temporada de caza del sabor. Para ir abriendo boca y dando holgura al estómago con vistas a los excesos de la campaña navideña, nos ponemos las botas ¡ya! Pero sentados a la mesa y con pan para mojar. Antes del pollo de corral o el bacalao con coliflor que llegarán por Nochebuena, le metemos al diente a la liebre, a la perdiz, al jabato, al jabalí. ¿Se animan a probar el solomillo de jabalí con salsa de chocolate, el lomo de ciervo con frutos del bosque o el jabato al vino tinto con castañas? ¿O son más de los sabores de la abuela y prefieren el conejo a la cazadora o la perdiz estofada? En el mundo de la caza hay variedad. Solo hay que saber elegir la pieza. En cualquier caso, ojo a la elaboración de cada plato, ¡que ahí está el jugo!

 JABALÍ EN SALSA EN LUGO

La caza empieza en Lugo. En el café bar Tosar, en pleno centro de la capital. Esta tapería es uno de los establecimientos hosteleros de referencia en la ciudad de la Muralla para degustar un buen menú en temporada de caza.

José Romay es el propietario del Tosar y lleva más de diez años al frente del negocio. Junto a su hijo y otros empleados atiende al gran número de comensales que todos los días se acercan al establecimiento con la intención de comer o cenar alguna pieza de primera. El local tiene capacidad para medio centenar de personas y todos hacen una valoración muy positiva. «Es el sitio ideal para degustar cualquier pieza de caza. Está todo muy bien elaborado y en su punto», nos advierte un cliente habitual.