Las jugadoras cadetes el Sárdoma y sus familias detallan por qué abandonan el club

LA VOZ VIGO

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Las jugadoras que formaban el equipo cadete del Sárdoma, este viernes en la ETEA.
Las jugadoras que formaban el equipo cadete del Sárdoma, este viernes en la ETEA.

17 futbolistas han decidido no continuar en la entidad viguesa debido al «ambiente insostenible» que denuncian que se había generado

30 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Las jugadoras del equipo cadete del Sárdoma que han abandonado el club y sus familias emitieron un comunicado para detallar su postura en el conflicto con la entidad viguesa que les ha llevado a dejarla. Son 17 las futbolistas que han optado por no seguir vistiendo de blanquiazul «tras una serie de episodios que han creado un ambiente insostenible, marcado por presiones, falta de diálogo y desconsideración» hacia las deportistas, expresan. Su salida se suma, según explican las familias, a las de un total de 50 jugadoras que decidieron salir de la entidad entre esta temporada y la anterior, además de varios entrenadores.

Las jóvenes detallan que su decisión «no responde únicamente al cese del entrenador del Cadete A, sino que es consecuencia de un ambiente tóxico y hostil». Agregan que «lamentan profundamente que alguien pueda pensar que no quieren al club», recordando que llevan años defendiendo el escudo y apoyando al Sárdoma «tanto en el campo como desde la grada, asistiendo a partidos del Sénior A, del Sénior B y colaborando siempre que se las necesitó». Y aseguran que cuando tuvieron conocimiento de la difícil situación económica que atravesaba el club, realizaron aportaciones económicas de sus propios ahorros, y las niñas pidieron también a familiares realizar pequeñas donaciones para ayudar.

Los padres explican que, ante la tensión creciente, intentaron reunirse con la presidenta del club, Begoña Aldao, quien inicialmente respondió que «no tenía por qué reunirse con los padres» y que para lo único que están los progenitores es «para traer y llevar» a sus hijas, «nada más». Finalmente, accedió a reunirse con dos representantes, relatan, pero, según los asistentes, «mantuvo una postura inflexible, remarcando que en el club se hace lo que manda ella, sin mostrar disposición a buscar soluciones».

Las capitanas del equipo también intentaron mediar por el cese del entrenador del Cadete A. Según relatan, la presidenta se negó a escucharlas y les expresó: «Con vosotras no tengo nada que hablar. Sois muy malas, no jugáis a nada. Sois el peor equipo del Sárdoma. Me da igual los resultados y me da exactamente igual que os vayáis». Estas manifestaciones que le atribuyen, siempre según su relato de los hecho, «afectaron profundamente al grupo e hicieron evidente la falta de respeto y consideración hacia ellas». Aldao negó la semana pasada en declaraciones a La Voz que hubiera hablado mal a las niñas y replicó que fue ella quien recibió insultos por parte de los padres.

 

Las familias, por su parte, señalan, además, que desde la directiva se les transmitió que, aunque tuvieran que estudiar, no podían faltar a los entrenamientos, advirtiéndoles de que quien faltase por motivos académicos no jugaría el fin de semana. Consideran esta presión como «una falta de sensibilidad hacia menores que deben compaginar deporte y estudios». Asimismo, argumentan que la situación se agravó cuando se negaron a ir con el Sénior B, lo que supondría jugar dos partidos cada fin de semana siendo jugadoras de 14 y 15 años. Afirman que desde el club se las presionó para hacerlo y que esa negativa fue lo que desencadenó el cese del entrenador, que, según las jugadoras, «siempre las había apoyado y cuidado su bienestar deportivo y personal».

Ante todo lo ocurrido, las familias enviaron burofaxes al Sárdoma FC y a la Federación Galega de Fútbol, solicitando la desvinculación inmediata de sus hijas y explicando que todas las actuaciones que están realizando se ajustan estrictamente a las normas y procedimientos establecidos por la RFGF, incluyendo su derecho a solicitar la baja federativa y a impedir que las menores sean declaradas en rebeldía o bloqueadas indebidamente.

Actualmente, las jugadoras continúan entrenando por su cuenta gracias a que sus familias han alquilado un campo municipal «para que puedan seguir practicando el deporte que aman, asumiendo un gasto extra, ya que la cuota de toda la temporada del Sárdoma FC ya había sido abonada».