Afronta 46 meses de cárcel por estresar al jefe, a la delegada de personal y a un compañero de trabajo en O Val Miñor

e. v. pita VIGO / LA VOZ

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Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza de Vigo que hoy sufrió un apagón a las 10 de la mañana
Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza de Vigo que hoy sufrió un apagón a las 10 de la mañana E. V. Pita

Juzgan a un peón del GES por causar lesiones psíquicas y crear un clima «violento y hostil» en su lugar de trabajo: se negaba a hacer tareas, no cumplía los protocolos de desinfección o vociferaba

19 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Un peón de emergencias supramunicipales (GES) de la Mancomunidad de O Val Miñor afronta en conjunto 46 meses de cárcel por, supuestamente, hacer la vida imposible a su jefe, a la delegada de personal y a un compañero y causarles lesiones psíquicas a los tres. La Fiscalía reclama 18.830 euros en conjunto como pago de indemnizaciones a los denunciantes por los gastos médicos para tratarse durante meses de la ansiedad y el estrés sufridos.

El juicio se celebrará hoy en el Juzgado de lo Penal número 1 de Vigo y el acusado se sienta en el banquillo como supuesto autor de tres delitos de coacciones y tratos degradantes. Según la Fiscalía, durante un largo tiempo generó un clima «violento y hostil» en su lugar de trabajo.

El acusado, al parecer, buscaba el enfrentamiento y originó tal situación de tensión que los turnos de servicios llegaron a cambiarse, tuvo que intervenir la inspección de trabajo, y sus dos superiores y su compañero tuvieron trastornos de ansiedad, adaptativo y sintomatología ansioso-depresiva.

«A ver se morredes todos»

Al parecer, el acusado tenía desavenencias laborales porque pleiteó sin éxito en los tribunales para que le reconociesen su categoría de conductor. A ello se sumó que, en el 2018, uno de los denunciantes fue nombrado coordinador del servicio y otra perjudicada ocupó el cargo de delegada de personal y de prevención. Según la Fiscalía, el acusado «con consciente ánimo de impedir que estos pudieran desarrollar sus funciones realizó de forma continuada comportamientos de carácter violento y hostil tanto hacia ellos como otros compañeros».

A partir de ese momento, añade la Fiscalía, el peón cuestionaba las ordenes del coordinador, se negaba a hacer trabajos, no cumplía con los protocolos de desinfección, se les encaraba a gritos, les intimidaba, les vociferaba y les decía: «Os voy a quemar a todos aquí dentro», «prefiro afundir isto e imos todos fóra», «a ver se morredes todos», entre otras frases.

El acusado no acudía a las reuniones de trabajo pese a ser requerido, le repetía a la delegada de persona que «no valía para nada», que estaba allí por hacer «favores» y que era una «amarilla».

A consecuencia de todo este clima de enfrentamientos, la delegada de personal sufrió una sintomatología ansiosa depresiva que evolucionó a trastorno adaptativo en grado moderado. Precisó tratamiento médico y tardó en curar 254 días.

El coordinador sufrió una sintomatología ansiosa depresiva en grado moderado, tardó en curar 124 días y precisó tratamiento.

El compañero padeció un trastorno de ansiedad reactivo. Precisó primera asistencia y tardó en curar 70 días de los que 61 fueron de perjuicio moderado y 9 básico.

La Fiscalía acusa al peón de dos delitos de coacciones combinado con dos delitos de lesiones psíquicas menos graves y de un tercer delito de coacciones con lesiones psíquicas leves.

El fiscal solicita, en conjunto, 30 meses de cárcel por los tres delitos de coacciones y por los dos de lesiones, 16 meses más. Por el tercero de lesiones, una multa de 810 euros. El Ministerio Público pide, además, alejamiento y que indemnice a la delegada con 10.160 euros, al coordinador con 4.960 euros y al compañero con 2.710. Responde subsidiariamente la mancomunidad.