El CPI Arquitecto Palacios y el CEE de Panxón celebran medio siglo de historia
09 nov 2025 . Actualizado a las 09:27 h.En Panxón (Nigrán), hay tres edificios que los vecinos miran con orgullo. Estaban cuando no había llegado el aluvión turístico, cuando las dunas eran gigantes y las redes de pesca se distribuían por todo el arenal. El más alto, el Templo Votivo del Mar, que diseñó el arquitecto Antonio Palacios y que se construyó con el esfuerzo y el dinero de los vecinos es el primero, debajo de él está el «Arco Visigótico» que pertenecía a la antigua iglesia de Panxón. Palacios no permitió que se tirara. Detrás de la iglesia, siempre mirando desde el mar, hay un colegio de piedra que se mimetiza con el Templo Votivo del Mar. No es casualidad que hayan adoptado el nombre del arquitecto de O Porriño.
El CPI Plurilingüe Arquitecto Palacios, un centro público que imparte educación primaria y secundaria, comparte el gran edificio con el Centro de Educación Especial (CEE) de Panxón. Sus paredes son hoy testigos directos de los avances de los cerca de 200 niños que estudian allí, pero también lo fueron de generaciones y generaciones de vecinos de Panxón que dieron sus primeros pasos en la vida en el centro. Esta semana cumplieron 50 años como colegio y quieren celebrarlo a lo grande con un acto el 19 de noviembre. Será una fiesta en la que compartir las historias y las aventuras del único colegio de primaria y secundaria que hay en la parroquia de Panxón.
Desde la mayoría de las aulas del colegio se pueden rozar las olas de una parroquia que, hasta muy poco, siempre fue marinera. El mar y sus tragedias se ligaron a la historia del edificio. Cuando se finalizó el Templo Votivo del Mar, en el año 1937, contaba con un edificio anexo que se articuló como orfanato para hijos de náufragos y también con un convento, que no se finalizó hasta la década de los 70. Muchos niños pasaron por aquel orfanato. Estaba Ricardo, que consiguió un trabajo como conserje en un centro en el que pasó toda la vida, y Xosé Francisco, Chisco, un hombre de Tal (Muros) que llegó allí de niño. Pasó su infancia y adolescencia en Panxón, pero, después, estudió en Vigo, Santiago y Madrid filosofía. Volvió al centro como adulto y consiguió una plaza de profesor que mantuvo hasta que se jubiló hace casi diez años. El colegio es para Chisco, Ricardo y tantos otros una parte importantísima de su vida.
En 1975, poco antes de la muerte Franco, la iglesia donó al Instituto Social de la Marina el convento más un terreno anexo con la condición de que se dedicara el edificio a la atención educativa de los hijos de los marineros gallegos. En esa década el colegio se integra en el sistema educativo gallego y los vecinos de Panxón pasaron a compartir las aulas con los niños que vivían en la residencia del ISM. «Aquí moita xente considera este colexio como a súa casa», recuerda la directora del Centro de Educación Especial (CEE) de Panxón, Marilú Bangueses. Ella llegó la centro en 2013, y cada año, algún antiguo alumno lo visita para recordar su infancia. «Veñen ver que cambiou e que non. Moitos ata lle sacan fotografías aos mobles», continúa. Parte de ellos continúan como estaban hace años. Son un enlace a un pasado que siempre se queda grabado en la memoria. Son los restos de una infancia que construyeron en las paredes del colegio.
El director del CPI Arquitecto Palacios y profesor de música, Antonio Garcia, recuerda que cuando llegó, hace más de 30 años, le sorprendió la característica única del centro. «Tenías que ser también un poco el tutor de algunos de los alumnos. Al final, vivían aquí. Pasaban más tiempo en el colegio que en su casa», explica. La residencia se mantuvo hasta que en el 2006, el Instituto Social de la Marina cedió el edificio a la Xunta, que, a su vez, lo dividió en un CPI y en un Centro de Educación Especial. Hoy, ambos centros comparten espacio, historia, pero sus planes de estudios y trabajo diario están separados. Ambos directores son los continuadores de un legado que evoluciona con la sociedad y su educación. «Todo ha cambiado mucho desde aquel 1975. Creo que hoy hay menos respeto en los colegios, pero, a su vez, también tenemos más herramientas para enseñar», indica el director del CPI Arquitecto Palacios.
O colexio que foi a segunda casa do escritor Alfonso Álvarez Cáccamo
Ambos colexios lembrarán e recibirán na celebración do vindeiro 19 de novembro a antigos alumnos, directores e profesores que viviron e traballaron entre as paredes dese centro. Tamén será a ocasión para lembrar ás persoas que xa non están, pero que permanecen na memoria. Un será o escritor Alfonso Álvarez Cáccamo, o escritor foi profesor do centro durante máis de 30 anos. Era un home que facía das súas bromas lección nas aulas. A biblioteca do CEE de Panxón eva o nome do seu libro «O Bosque de Levas».