Carmela Cardama da lustre a la Vig-Bay

X. R. C. BAIONA

VIGO

Oscar Vázquez

La atleta internacional viguesa tenía una boda en Estados Unidos y no iba a correr la media maratón, pero se quedó por el visado y firmó un emotivo triunfo

07 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Carmela Cardama es uno de los nombres propios del atletismo gallego. Devoró registros y récords en su etapa de formación y destacó en Estados Unidos, convirtiéndose en la primera española en ganar una carrera universitaria. La viguesa, que lleva casi un año en Galicia, no tenía previsto correr la Vig-Bay. Su intención era asistir durante el pasado fin de semana a una boda en Estados Unidos, pero problemas de visado y la situación actual la invitaron a quedarse en casa. Por eso pidió un dorsal para correr la Vig-Bay, la media maratón que tantas veces corrió su padre, y alguna su madre, y el resultado fue un triunfo incontestable y, por primera vez en mucho tiempo, llegar a la línea de meta sin dolor y sin secuelas, algo que no sucedía desde hacía mucho tiempo.

«Es la primera vez que corro la Vig-Bay. Vengo de unos años con muchas lesiones, me está costando entrenar y coger ritmo y, de hecho, este fin de semana no esperaba estar aquí, tenía una boda en Estados Unidos. Por problemas de visados y por al la situación, no pude ir y hace una semana decidí buscar un dorsal y animarme a correrla», comentó la atleta internacional en la línea de meta de Baiona.

Cardama decidió hacer la carrera en grupo, saliendo con los conocidos con los que va a correr todos los domingos por la misma zona y con los que hizo tres semanas atrás la previa de ensayo que organizar en Club Carma. La táctica del equipo era clara: correr en grupo los primeros 10 kilómetros. «La idea era llegar juntos a ese kilómetro 10, pero alguno se quedó antes y a otros los cogí después», comenta entre risas.

En ese momento, a mitad de carrera, la fondista ya había puesto la directa para, con la única duda de cómo se encontraría en la recta final del recorrido, llegar a Baiona. «Era la primera media que hacía, estaba preocupada por los últimos cinco, estaba bien, pero no sabía dónde podía llegar. Los dos últimos kilómetros han sido un poco sufridos y la verdad es que los he llevado bien», apunta. Cardama Báez marcó en la línea de meta un tiempo de 01:18.10, con casi dos minutos de adelanto con respecto a la polifacética Eva Piñel, que fue segunda, completando el podio Lea Breinholt, una de las grandes animadoras del circuito vigués de esta temporada.

Cruzada la línea de meta, Carmela se acordó del significado que tiene la prueba para la familia: «Esta carrera la había hecho toda mi familia, la corrió mi padre un montón de veces y hasta mi madre, que no es mucho de correr, y me hacía mucha ilusión hacerla», pero más importante que el apartado sentimental y el triunfo, son las sensaciones: «Acabar una carrera de 21 kilómetros sin molestias y sabiendo que puedo caminar para mí es la mayor victoria». Todavía le quedan muchas páginas de cubrir en su destacada historia en el mundo del atletismo.

Rubén Pires gana la carrera masculina Rubén Pires gana la carrera masculina en un esprint final con Hugo García

 La media maratón masculina casi se decidió al esprint después de 21,5 kilómetros. En la recta de Baiona aparecieron, con el cuchillo entre los dientes, Rubén Pires, Hugo García y, finalmente, el portugués, con un último cambio de ritmo, cruzó la meta en solitario con un tiempo de 01:08:27 y con cuatro segundo de margen con respecto al gallego. Los dos se habían pasado media carrera acompañados por Manuel Lorenzo, que repitió el puesto del año pasado y completó el podio, y por Jorge Puig Malvar, que finalmente fue cuarto.

Pires llegaba a Vigo con la idea de preparar el campeonato de Europa de 10.000 metros y se marcha con un triunfo. «Tiña adversarios moi bos, pero na parte final viña con forza e conseguín a vitoria», dice el luso, conocer que tenía mejor final que Hugo García, al que conocía de coincidir en carreras en Portugal.