El CSIC lleva tres años pidiendo permiso al Concello para poder estudiar el olivo de Vigo

b. villaverde / b. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO

M.Moralejo

Los investigadores califican el símbolo de la ciudad de ejemplar único del que se podría recabar mucha más información y se brindan a colaborar en la tarea

08 may 2021 . Actualizado a las 13:34 h.

La tomografía realizada esta semana al olivo del Paseo de Alfonso XII, símbolo de la ciudad, reveló que el emblema local está muy sano. El Concello de Vigo contrató a un equipo de técnicos para chequear su estado de salud.

La Misión Biológica de Galicia, que depende del CSIC, tiene un departamento específico dedicado al estudio de variedades gallegas de olivos y otras especies arbóreas, así como variedades de vid y de rosa. A raíz de ese chequeo médico a domicilio, la bióloga Carmen Martínez recordó que llevan años detrás del ejemplar vigués. «Teníamos mucho interés en trabajar con ese olivo. Todo el mundo nos preguntaba sobre él cuando publicábamos resultados sobre otros olivares y olivos de Galicia. En la primavera del 2018 pedimos permiso al ayuntamiento para poder tomar muestras y nunca nos respondieron», lamenta la experta, que excusa al Concello ya que piensa que «quizás se extravió el correo que enviamos o no le dieron demasiada importancia».

Dice que les hubiera gustado hacerlo de otra manera «pero nunca es tarde y podemos retomar los trabajos». Como apunta, con el beneplácito municipal para seguir indagando podrían recabar mucha más información de la que tienen. «Podríamos, por ejemplo, recoger la aceituna, cuidar que esté en buen estado para que no se pique, hacer microelaboraciones de aceite, ver el rendimiento que tiene y compararlo con otros que tenemos marcados en Galicia. Estaríamos encantados de colaborar porque el de Vigo es muy especial». 

RAMON LEIRO

La bióloga Carmen Martínez: «Un compañero nos trajo unas ramas del suelo»

El silencio administrativo no fue escollo suficiente para la Misión Biológica de Galicia. La doctora en Bilogía Carmen Martínez, licenciada por la Universidad de Santiago y responsable del Grupo de Viticultura de la entidad del CSIC, recuerda cómo llegaron a conseguir los datos que extrajeron sobre el singular árbol vigués.

 -¿Cómo se las arreglaron para analizarlo?

-A pesar de la negativa municipal, la casualidad hizo que un día de viento, un compañero del grupo que estaba allí cerca, vio unas ramas del olivo que se habían caído al suelo. Las trajo y pudimos hacer la extracción de ADN, que es lo que a nosotros nos interesaba.

-¿Qué reveló?

-Que es un olivo autóctono, una variedad que no existe en ningún otro lugar, son únicos en el mundo. Teníamos referencias históricas que documentaban que en su origen estuvo en el entorno de la Colegiata y fue trasladado a la ubicación actual.

-¿Recibe algún nombre específico la variedad autóctona?

-No, de momento, no. Son olivos de aquí, únicos en el mundo. Hay unas diez variedades diferentes, con un nivel muy alto de adaptación a las condiciones climáticas de Galicia y estamos viendo que producen aceites muy especiales y distintos. Estamos actualmente estudiando el componente agronómico de cada variedad.

-¿Pudieron saber su edad?

-No, la edad no, pero sí saber si es una variedad ya descrita en algún lugar del mundo, además de hacer la descripción botánica, la forma de sus hojas, frutos, el hueso de aceituna, porque esos datos hacen falta para registrarlo a nivel europeo para que sea reconocido como tal a nivel internacional.