Los hosteleros salen a la calle para criticar una situación que no aguantan más
04 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Los hosteleros están hasta el gorro. Y el de cocinero ya solo sirve para cubrir calvas nerviosas, porque a la mayoría no les salen las cuentas. Se les está cayendo el pelo mientras sus locales se vacían y en las cajas hay más telarañas que en las fiestas de Hallowen que este año siquiera pudieron organizar.
Ayer por la mañana se pudo ver que la desesperación va in crescendo. Una convocatoria que no partió de la Federación de Hostelería, pero que corrió como la pólvora en redes sociales y grupos de WhatsApp, llenó de trabajadores del sector la Praza do Rei. Algunos portaban cacerolas, no porque se les haya ido la olla, sino porque las están viendo desaparecer como tengan que cerrar las puertas de sus negocios.
La protesta, como contaba una de las asistentes, «surgió de la sensación común que tenemos de estar maniatados, y de que ya basta, tenemos que hacer algo». Marya Lago, propietaria de un local en la zona de Churruca, explica que «acatamos todo lo que nos dicen las autoridades sanitarias, cumplimos absolutamente todas las normas, pero hemos llegado a un punto en que lo siguiente que nos toca es cerrar la puerta. No podemos con todo», asegura.
En el acto no solo había hosteleros, sino otros trabajadores que dependen del gremio, como proveedores (de bedidas pero también de comidas, carniceros, pescaderos, panaderos que avituallan sus cocinas...), empleados y ciudadanos que se unieron a la protesta. Algunos portaban carteles en los que se podía leer: «La hostelería no es el problema. Por un plan de rescate para un sector que vive la peor crisis de su historia».
Iván, que es camarero en un restaurante en el centro, expresaba su preocupación ante la amenaza de perder su empleo. «Hay compañeros que se están quedando en el camino y la situación ya ha pasado de preocupante a grave», asegura.
Marya Lago añade que se siente «muy solos. Tenemos que trabajar y necesitamos ayuda para poder seguir adelante y sentirnos un poco más arropados».
No otro cierre en Churruca
En el barrio donde se ubica su local, once establecimientos decidieron cerrar sus puertas desde el pasado viernes hasta ayer como modo de protesta. Tras sopesar si continuaban con esta acción el próximo fin de semana, han decidido que no lo van a volver a hacer. «No podemos seguir cerrados porque no nos lo podemos permitir. Fue fruto del desamparo que sentimos y quisimos compartir. Aunque facturemos muy poco, que también es perder, no estamos en condiciones de permitirnos hacerlo otra vez», justifica.