¿Que cocinar no tiene ciencia?

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO

Pepe Solla y Graciela Ramilo desarrollaron la sesión en el Aula de Cocina de Afundación.
Pepe Solla y Graciela Ramilo desarrollaron la sesión en el Aula de Cocina de Afundación. xoán carlos gil< / span>

El chef Pepe Solla y la bióloga Graciela Ramilo protagonizan un showcooking sobre seguridad alimentaria

12 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Que lo más importante, precisamente por básico, se pasa a menudo por alto, es la principal lección que pretenden transmitir las sesiones protagonizadas por el chef Pepe Solla, que ayer comenzaron en el Aula de Cocina de Afundación.

Pero no se trataba de un curso de recetas al uso. En este caso, lo principal era incidir en los aspectos fundamentales. Solla comenzó preguntando a los 25 asistentes cuál creían que era primer valor a tener en cuenta con la cocina: «¿Que esté rico? No, que sea sano», se contestaba él mismo.

El aula se convirtió en un plató. La sesión estaba planteada como una grabación, con cortes y descansos, ya que de hecho, cada una de las tres previstas se registrará para la edición de un deuvedé que se difundirá en televisión, páginas web, redes sociales institucionales, así como en la propia web del proyecto, www.cocinaconciencia.csic.es.

El encuentro parte de un proyecto de divulgación científica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en concreto del grupo de Microbiología y Tecnología de Productos Marinos del Instituto de Investigacións Marinas.

El chef, acompañado por la investigadora y responsable del proyecto, Graciela Ramilo, prepararon ante las cámaras platos estrella del cocinero. La vieira sobre guacamole y su coral fue el primero, y merluza con alcaparras y berzas, el segundo.

El primer showcooking científico fusiona ciencia y cocina para concienciar a los ciudadanos de los riesgos habituales que afectan a la seguridad alimentaria y dar a conocer prácticas seguras en el ámbito doméstico.

Ramilo insistió en que el mal olor que puede generar un producto estropeado no es la única pista. «A veces, la comida puede estar mala y no oler mal», advertía. La primera receta, con la vieira como protagonista, dio pie a ambos especialistas a recordar lo potencialmente peligrosos que pueden ser los bivalvos. «Los bivalvos filtran y acumulan los contaminantes que pueda haber en el mar y la vieira es la peor, porque lo hace de una manera mucho más lenta que el resto», explicó. El cocinero, por su parte, insistió en que siempre hay que fijarse en la trazabilidad y la caducidad. Las vieiras eran congeladas y su consumo está vigente hasta el año que viene. «Si son frescas, el plazo máximo son 5 días. Y eso no lo pone en ningún sitio», advierte.

Los participantes, que consiguieron plaza mediante un sorteo en las redes sociales de los patrocinadores Afundación y Gadis, así como en la página Facebook CociñaconCiencia, solo actuaron al principio como meros espectadores, pero con el paso del tiempo les tocó colaborar y ponerse manos a la masa. Eso sí, con las manos limpias. Y la comida y el instrumental necesario para elaborarla, debidamente higienizado. Para que además de estar bueno, sea bueno. Rico y sano.