La inspiración ilustrada

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

La creadora Inés Elorrieta basa muchos de sus diseños en sus mascotas, como el perro Ollos de Botón

12 abr 2015 . Actualizado a las 04:00 h.

Hace unos 8 años, la artista viguesa Inés Elorrieta se convirtió en Hey Juddy, el nombre que recuerda al Hey Jude de The Beatles con el que se ha dado a conocer como diseñadora, dejando su huella en decenas de objetos. «Llevo toda la vida haciendo dibujos y pintando. Siempre me gustó imaginar mi propio mundo. Cuando terminé en el instituto hice un curso de creación audiovisual y a continuación ya empecé a formarme en diseño gráfico, trabajando con el ordenador y con lienzos impresos», explica. Pero cualquier objeto sobre el que se puede plasmar un grafismo espolea la imaginación de la autora.

Comenzó haciendo camisetas. Ese fue solo el inicio de una larga lista de posibilidades, ya que siempre añade nuevos soportes. «Ahora estoy acabando los estudios de cerámica en la Escola de Artes y Oficios. Estoy muy centrada en este tema ahora», confiesa. Para su proyecto de fin de estudios ha elegido la joyería realizada en este material, para lo cual ha creado un linea de anillos, pendientes, broches, colgantes, pulseras, etcétera, pero a la vez desarrolla otros proyectos paralelos usando también loza fina, pintando a mano vajillas, juegos de desayuno o tazas de café, entre otros elementos que crea en su estudio con privilegiadas vistas a la ría ubicado en la plaza de la fuente de Alfonso XIII. «Me hacen muchos encargos personalizados para regalos o para empresas», cuenta. Sobre la mesa, por ejemplo, tiene el último pedido, unas tazas de café para el bar El Castro, con la imagen de una de sus creaciones, Maruxiña.

Mientras dibuja, dormita en el sofá el perro Udo, un tranquilo fox terrier de 10 años de edad que ha inspirado algunos de los trabajos de su ama, que se sirve también de la música, desde las cantigas populares a Nina Simone, para dibujar. No es la primera vez que sus mascotas se convierten en figuras evocadoras a las que «personifica» añadiéndoles detalles humanos, como la vestimenta. De hecho, cuando inició su carrera como diseñadora, su obra más popular fue una mezcla de ficción y realidad para la que se creó un universo en el que colocó a la joven Juddy junto al palleiro Ollos de Botón, el gato Canbado y el pájaro Poco Moco, basados en su perro Pol. Su gato Gizmo y un pájaro sin nombre que tenían en la casa familiar, «y excepto el ave, que murió, siguen viviendo con mi madre». Ella fue la que le consiguió a Udo. «Siempre quise un fox terrier y una amiga suya tenía una perra que acababa de tener una camada. Nos entendemos muy bien. No es el típico perro pesado. Es cariñoso, pero muy de vez en cuando. Su estado perfecto es rebozado, de hojas, de arena... de lo que sea», cuenta.