Vigo, 90 años como plató de cine

La ciudad ha sido escenario de más de una veintena de películas y este mismo verano se han rodado los trabajos «La playa de los ahogados» y «El club de los incomprendidos»


Carmelo Gómez paseando por Nigrán. Aitana Sánchez Gijón visitando la Universidad de Vigo. ¿Hacen turismo los actores? ¿Visitan la tierra para probar el popular marisco gallego? No, trabajan.

Ha ocurrido esta primavera, cuando la ciudad volvió a convertirse en escenario de cine con el rodaje de las películas «La playa de los ahogados», una cinta de Gerardo Herrero, y «El club de los incomprendidos», un filme adolescente que trajo a un nutrido grupo de estrellas televisivas y a otras consagradas, como la ex directora de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.

Pero lo de presumir de costa, de playa y de escenarios no es algo recién inventado por los directores del momento. La ciudad de Vigo y sus alrededores han sido escenarios de películas desde hace más de 90 años. El primer título pertenece a 1923, «Maruxa». Sárdoma se convirtió entonces en plató del mismo modo que las islas más famosas del sur lo fueron para la película «Aventura en las Islas Cíes», rodada en 1966. No pocos son los títulos que habría que añadir a la lista durante esos años de trabajo, como «Mi querida señorita», «Función de noche» o «La sombra del ciprés es alargada».

Aunque sin duda el pasado reciente deja una de época con los escenarios de la ciudad mucho más reconocibles. Desde que arrancó el cambio de siglo han sido numerosos los directores que se han fijado en Vigo para traer aquí a sus equipos. La veda se abrió con «Lena», en la que participaban los gallegos Marta Larralde y Manuel Manquiña y donde todos los exteriores estabán rodados en la ciudad olívica.

También un elenco de actores gallegos y una historia autóctona fueron los ingredientes de «O lapis do carpinteiro», basada en la novela de Manuel Rivas. Algunas de sus escenas, que también tuvieron como escenario lugares como Santiago, se trasladaron al sur. Entre ellas, cabe destacar que la isla de San Simón fue el destino de su protagonista, un médico represaliado.

En ese mismo año el Pazo Quiñones de León apareciá en el trabajo «Belas durmintes», de Eloi Lozano. Aunque sin duda el caso más famoso y que transportó el litoral de Vigo por todas las ciudades de España fue la película «Los lunes al sol». El trabajo de Fernando León de Aranoa supuso una gran repercusión para la ciudad, que vio llegar a Javier Bardem y Luis Tosar en el 2002. Para ambos actores, la cinta supuso también un salto en sus carreras. La historia se centraba en la situación crítica de la reconversión naval y las escenas del barco cruzando la ría de Vigo son la imagen central del cartel.

Junto a la visita de Bardem, ese 2002 también supuso la grabación de películas como «Ilegal», con Chisco Amado, Lucía Jiménez y Chete Lera a las órdenes de Ignacio Vidal. Una historia de acción después de la que la ciudad se quedó sin focos durante tres años. Su regreso fue para contar una historia muy cercana, la de Carmen Avendaño y las mujeres que lucharon contra el narcotráfico. Adriana Ozores se paseó por la ciudad en el 2005 en un filme en el que, junto a escenas rodadas con el Puente de Rande como fondo, se podían ver otros escenarios gallegos. «Heroínas» fue un trabajo de Gerardo Herrero.

Cinco años después de recibir a Adriana Ozores, la ciudad se volvió a convertir en objetivo de los focos con el rodaje de «Canciones de amor en Lolita´s club». La cinta de Vicente Aranda se centró en el Casco Vello, un paisaje que recorrió Eduardo Noriega durante el 2007.

Después de trabajar con los textos de Manuel Rivas, Antón Reixa repitió rodaje en Vigo en el año 2007. Entonces se trajo a los gallegos Luis Tosar, Marta Larralde y Nancho Novo para rodar «Hotel Tívoli», que también se paseó por otras diez ciudades.

De ese mismo año también es el trabajo de Gracia Querejeta «Siete mesas de billar francés». Parte de los exteriores que aparecen en la cinta pertenecen a Vigo, entre ellos la Universidad. Sus protagonistas fueron Maribel Verdú y Blanca Portillo.

Con una carta de presentación tan extensa, no es de extrañar que los directores se continúen fijando en la ciudad para diseñar aquí sus escenas. Un casco vello lleno de encanto, un oceáno a los pies, unas islas paradisíacas y ambiente urbano en contraposición con un rural cercano son algunos de los puntos fuertes de la ciudad. Para facilitar el trabajo de todos los localizadores de exteriores, la ciudad cuenta con una entidad específica. La Vigo Film Office es un departamento del Vigo Convention Buerau dedicado a la promoción de la ciudad en los mercados nacionales e internacionales. Atraer, ayudar y gestionar los rodajes de películas, documentales o promociones es el objetivo de esta entidad, sin ánimo de lucro.

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