Subastan por 3 millones de euros un edificio en ruinas del Casco Vello

e.v.pita VIGO / LA VOZ

VIGO

El edificio en ruinas de la calle Oliva, 2, que será subastado.
El edificio en ruinas de la calle Oliva, 2, que será subastado. x. carlos gil< / span>

Hosteleros denunciaron en marzo la caída de cascotes

01 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El juzgado de Primera Instancia número 1 de Vigo sacó ayer a subasta por 2,73 millones de euros un edificio abandonado de la calle Oliva, número 2, en el Casco Vello. La puja será el 4 de junio a las 10.30 horas y la promueve la entidad Caixabank para ejecutar una deuda hipotecaria contra las empresas Inmobiliaria Moleón SA, Saneco SA e Inversión Carisan SL. La reclamación por impago de cuotas se remonta al 2013.

El edificio que se subastará está compuesto de sótano, planta baja, piso principal, segundo y buhardilla. Su solar ocupa 391 metros cuadrados más un trozo de terreno a su espalda destinado a jardín y restos de una casa vieja arruinada. Todo el conjunto suma 750 metros cuadrados.

El grupo Moleón está especializado en hacer urbanizaciones con campos de golf en Granada y Málaga, entre otras promociones, así como recuperar edificios históricos para apartamentos. Saneco es una inmobiliaria con sede en Granada. E Inversión Carisan también tiene una sede en dicha ciudad y otra en Vigo.

En caso de que no acudan postores a la puja, Caixabank se hará con dicho bien por el 50 % de su valor de tasación.

Desprendimientos

El inmueble, con fachada de piedra, está situado en una de las mejores zonas del Casco Vello, a solo unos metros del edificio Cambón que aloja el Centro de Interpretación del Parque Nacional de las Illas Atlánticas. En la misma manzana está la Colegiata de Vigo.

El pasado 8 de marzo, los ocupantes de un restaurante denunciaron la caída de cascotes desde el número 2 de la calle Oliva. Al parecer, parte del edificio, que está tapiado, se halla en mal estado de conservación. El desprendimiento de tejas y restos de vigas de la cubierta en los últimos meses ha acrecentado el aspecto ruinoso en el interior del edificio, que perdió los andamios y pisos. Los hosteleros lamentan la mala imagen para una calle frecuentada por turistas.