¿Quién opera a Charlotte?

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua VIGO / LA VOZ

VIGO

El Sergas fue condenado a pagarle el cambio de sexo, pero no quiere enviarla a la clínica que ya la ha tratado. Ella vuelve a demandar.

31 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando tenía siete años, a la viguesa Charlotte Goiar le diagnosticaron una enfermedad que se llama síndrome de Harry Benjamin. Era una mujer y su cuerpo no era de mujer. Hasta los 39 no logró que el Tribunal Superior condenase al Sergas a operarla para solucionar su enfermedad, porque no quería. Un año y medio después, Charlotte todavía no ha conseguido que la operen.

El síndrome de Harry Benjamin también se conoce con el nombre de disforia de género o transexualismo. El TSXG condenó en febrero del 2012 al Sergas a adaptar su cuerpo a «su yo psíquico». El Supremo la hizo firme en mayo del 2013. En julio solicitó al Sergas que cumpliera. Pero, tras varias reuniones con la dirección del Área Sanitaria de Vigo, todavía no tiene fecha para entrar en quirófano. Hoy mismo, tiene previsto presentar una demanda de ejecución contra el Sergas para que el juez le obligue a cumplir la sentencia. «Ha recibido largas y evasivas sin que la situación haya avanzado en absoluto», dice la denuncia judicial.

Cuando el Sergas se negó a operar a esta activista, hace cinco años, ella plantó batalla judicial. Paralelamente, empezó a acudir a la consulta del doctor Iván Mañero, en Barcelona. Cuenta con informes médicos que acreditan la necesidad de la operación. Cuenta con valoraciones del profesional y se las ha entregado al Sergas. Cuenta también con estudios psicológicos que avalan la necesidad urgente de la cirugía.

Uno de ellos, fechado hace tres semanas, resume su situación así: «Ella ya no tiene la fisonomía típica del sexo masculino [recibió tratamiento hormonal durante años] pero se le niega la posibilidad de realizarse plenamente como mujer. El desajuste psicológico provocado por esta situación es gravísimo y solo puede ser solventado por la realización, cuanto antes, de la necesaria cirugía de afirmación sexual». Se refiere a lo que la sentencia del TSXG explicó como una intervención quirúrgica para readaptar «el físico de la demandante a su clara identidad sexual femenina».

Desde el Sergas alegan que sí se va a cumplir la sentencia, de la que dicen no tener constancia oficial todavía, a pesar de que fue dictada en mayo. Pero, según las explicaciones de un portavoz, «el procedimiento es que ella se valore en un centro del Sistema Nacional de Salud y, en función de esa valoración, se decide si se opera allí o en otro sitio». El único centro público de España que trata el transexualismo es el Hospital Carlos Haya, de Málaga, y en principio ese sería el destino de Charlotte Goiar para que fuera evaluada por un equipo médico. «Todo debe seguir un procedimiento», argumentan desde el Sergas.

Pero Charlotte sostiene que no existe ningún procedimiento oficial, ya que nunca se ha dado un caso así. «En Galicia no existe ningún especialista cirujano ni protocolos asistenciales para estos casos», explica.

Mientras, el informe psicológico dice que toda esta situación «agudiza su síndrome depresivo hasta el punto que refiere no ser capaz de salir de la cama ni realizar ninguna de sus tareas cotidianas, incluido el comer». «He vivido una vida triste solitaria y de aislamiento, de no tener relaciones con nadie. Hasta mi familia me dio la espalda», decía Charlotte en una reciente entrevista con La Voz. De momento, todavía tendrá que esperar.