La familia reclama que «no se vuelva a repetir» un caso como el suyo. El paro obligó a retrasar su intervención y su estado de salud se agravó
03 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Emilio García ha logrado por fin su operación. Este anciano, de 95 años, esperaba desde hacía días una intervención por una rotura de fémur que se tuvo que ser aplazada en varias ocasiones debido a la huelga de 15 días del hospital vigués de Povisa. Su ingreso provocó un deterioro de salud grave y en los últimos días sufrió problemas de funcionamiento en el estómago y en el intestino. ante esta situación, la familia está estudiando presentar una queja ante el Sergas porque considera que no se cumplieron los servicios mínimos.
Este lunes por fin ha podido ser intervenido, ya que el hospital ha recuperado la normalidad, y se encuentra bien. Los afectados han asegurado que esperan que «no se vuelva a repetir» un caso como este. El hombre ingresó el 20 de agosto con una fractura y que la operación se fue posponiendo, llegando a empeorar su estado de salud.
El pasado viernes, cuando se cumplían 10 días de hospitalización, una de las hijas del nonagenario, María, recordaba que su padre «es un paciente de la Seguridad Social» y afirmaba que «el Sergas no puede mirar para otro lado, tiene que buscarle solución y, si es necesario, trasladarlo a otro centro público».
Por su parte, el centro hospitalario mantenía que el hombre no había podido ser operado aún porque presentaba complicaciones previas «achacables, en parte, a su avanzada edad» y aseguraba que la evolución de este paciente y el retraso en su operación «nada tienen que ver con la huelga».
«13 días en la cama de un hospital»
«No podemos llegar a estos extremos, mi padre, de 95 años, ha pasado 13 días en la cama de un hospital», lamenta María García, tras manifestar que se solidariza con los trabajadores, consideró que lo ocurrido con su padre es una «metedura de pata de Povisa y de la Xunta». «Hoy fue mi padre, mañana puede ser otra persona», incidió, al tiempo que deseó que «esto no se vuelva a repetir». Por ello, explicó que la familia está estudiando presentar una «queja» ante el Sergas y que ha acudido a los servicios de atención al paciente de Povisa. También asegura que, antes de la fractura, su padre «estaba bien». «Es un luchador», asegura María García, quien ha deseado poder celebrar el próximo cumpleaños de su padre, a mediados de mes, «con él en casa».