El Celta es como las folclóricas: le gusta quitarse años. Porque hoy viernes el club cumple 90 veranos, desde que fuese fundado el 23 de agosto de 1923. Sin embargo, si lo desease, podría estar cumpliendo 105. Para ello, sólo tendría que computar como fecha original la de la creación del Real Club Fortuna de Vigo, el más antiguo de los dos clubes que, al fusionarse, constituyeron el Celta.
Peca el celtismo de modestia contando sólo 90 años. Cuando podría festejar muchos más. Tal vez sería exagerado cifrar su origen en 1895, cuando los trabajadores de la Eastern Telegraph Company, el famoso Cable Inglés, fundaron el Exiles Cable Club.
Pero, en la fundación tanto del Fortuna como del Vigo Sporting podría el club encontrar una fecha de más relumbrón que reflejase de verdad la tradición futbolística de la ciudad, pionera en España del balompié.
No sería extemporáneo que el Celta dijese hoy que celebra su 108 aniversario, pues fue en 1905 cuando nacieron el Vigo Football Club y el Fortuna Football Club, que son el germen de los dos clubes que finalmente se fusionaron. Porque los aniversarios históricos suelen ser opinables. Prueba de ello, fue la celebración del bicentenario de la ciudad, que tuvo hasta tres fechas distintas en 2010. Por no mencionar que median cuatro décadas entre el Descubrimiento de América y la toma de Constantinopla por los turcos. Y que ambas efemérides, 1453 y 1492, ponen fin a la Edad Media.
Al fin y al cabo, en Vigo vivimos en 2013. Pero en Riad, la capital de Arabia Saudí, están en 1434. En el calendario hebreo, en 5773. Y en Pekín, están en el año 4411. Así que hoy nuestro Celtiña celebra 90 años. Pero a mí nadie me quita de la cabeza que cumplimos más de cien.