Instalado en la cima Oltra pretende que a su equipo no le afecte el mal de altura. Ni la euforia, ni la confianza, ni la autocomplacencia tienen cabida en el vestuario de Abegondo, donde los jugadores ya conocen que la primera plaza ha servido para aumentar aún más la exigencia.
sin descanso
Entrenamientos más duros
Oltra mantiene su apuesta por entrenamientos cortos, pero apenas permite momentos de relajación. Es más, fomenta la competencia interna. El pasado miércoles, tras un exigente circuito físico, dividió a su plantilla en cinco equipos formados por cuatro jugadores de campo que se enfrentaban sucesivamente en partidos de cinco minutos de duración y solo uno de descanso. Ganó el de Rochela, Laure, Jesús Vázquez y Salomão.
parapeto
Afán de mejora
Uno de los mensajes que se escucha a diario en el vestuario coincide con el que Oltra repite públicamente: «El mejor momento aún está por llegar». Álex Bergantiños reconoce que el técnico del Dépor sabe aislar a su plantilla: «Nos está ayudando a que la presión externa sea menor, aguantando el tirón de lo que pasa aquí».
rotaciones
Alineación en movimiento
Pese a que en el técnico no acostumbra a retocar el once que funciona, en las próximas jornadas se resistirá a repetir una alineación tipo. Del equipo que comenzó el 2012 contra el Xerez al de Huesca variaron dos jugadores (Borja y Seoane) y, a su vez, de este al del pasado sábado lo hicieron otros dos (Ayoze y Valerón). Es seguro que Lassad no jugará frente al Cartagena, e intocables como Álex o Bruno Gama podrían dejar su plaza a Borja o a Salomão.
SANCIÓN
El caso de Juan Domínguez
También hay que tener en cuenta que Laure y Juan Domínguez se encuentran al borde de la quinta amarilla. En el cuerpo técnico preocupa especialmente el canterano. Oltra podría limpiarlo de amonestaciones para que encare sin peligro de suspensión el tramo de competición frente al Hércules, el Barça B, el Sabadell o el Alcorcón.
PRECEDENTES
El ejemplo del Celta
«Sabemos lo que les pasó a equipos como el Celta, que la temporada pasada en la primera vuelta iba bien [a tres puntos del Betis], pero en la segunda fue pinchando poco a poco», señala Aranzubia respecto al proceso por el que el Celta acabó desinflado en promoción.