«Antes echaban la partida en mi bar, y ahora que estoy jubilado la echamos juntos»

La Voz

VIGO

17 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En la avenida Castelao luce escaparate el bar-hamburguesería Boyacá. No es de los más veteranos, aunque algunos de sus clientes llevan media vida jugando a las cartas. «Antes eran clientes míos, y echaban la partida en mi bar. Ahora que ya estoy jubilado la echamos juntos. Solo nos hemos trasladado unos metros», explica Aquilino Fontán, dueño del bar Avenida hasta su cierre hace ocho meses, «forzado por problemas al alquilar el bar», confiesa.

Aquilino echa una partida de tute por parejas junto a Luis Boado, Antonio Carril y Ramón Abella. «Yo hoy no juego, prefiero mirar», dice José Faginas. Entre mano y mano recuerdan las partidas que echaban en el bar Avenida: «Jugábamos incluso en la barra, y participábamos en campeonatos. Ahora es solo para pasar el rato», aseguran, y de apostar dinero, ellos nada de nada.

No se parecen a los mayores que juegan en el café-bar Belén, de García Barbón, y que llevan echando la partida prácticamente los mismos desde que se abrió, hace ya 30 años. Ahí si que apuestan su dinerito, unos cuantos euros que les da para bastante más que para pagar un café. Todos son hombres. ¿Y las mujeres? «Aquí pocas. En cambio, el bar García, en esta misma calle, está lleno de mujeres que echan la partida», comentan al acabar su partida al ?arrastre? y recoger sus ganancias. Y es que en tiempos de vacas flacas, un tapete de los verdes también sirve para algo más que para amenizar la jornada.