El alcalde suspendió la sesión por segunda vez en menos de un mes
18 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La vida política de Ponteareas se estanca y se enturbia. Cual charco en estación seca, el gobierno popular intenta continuar su camino hacia el río de las elecciones municipales a marchas forzadas. La cercanía de la cita acaloró tanto los ánimos ayer que la sesión plenaria se volvió a suspender, por segunda vez en menos de un mes.
El pistoletazo de salida fue el Plan Xeral. O mejor dicho, su ausencia. Un tema que no es nuevo pero que se ha convertido en central en los enfrentamientos pre campaña de todos los partidos por los efectos negativos que tiene sobr el municipio. Y el límite llegó con la acusación del nacionalista Bolívar González contra el alcalde, Salvador González Solla, de creerse un «presidente dun portal de veciños». Entonces la cosa subió de tono y comenzaron los insultos aptos para todos los públicos: «mentiroso», «sinvergüenza», «falto de educación»...
Todo esto mientras el regidor popular daba por suspendida la sesión y se encaminaba hacia la puerta de salida hora y media después de comenzar la sesión. Al final fue una jornada escasa para los veintiún trabajadores del pueblo que ocupaban sus asientos ante el inexistente público.
Claro que el minuto salió más caro todavía en la anterior reunión, el pasado 25 de febrero. En esta ocasión el motivo de las disputas fue la acusación de transfuguismo contra los dos concejales de UCPA que han decidido prestar su apoyo al PP después de la ruptura del gobierno. Y es que una vez que se ha formalizada la escisión de la derecha, aún no ha llegado el momento de una reunión tranquila.
Juntos y revueltos
El panorama deja poco espacio a la calma. La verdad sea dicha. La plantilla del pleno parece acabar su sesión de juego con las sillas. Claro que aquí cuando la música paró los tres independientes reindependizados con un nuevo partido se quedaron solos. Sus dos compañeros de aventuras han mudado sus asientos una hilera más arriba, para dejar evidencia clara de que la división de opiniones no solo es una cuestión ideológica, también lo es física. En las votaciones, como no podría ser de otro modo, también se nota. Aunque no mucho.
De momento sus ex compañeros se abstienen de comportarse con la dureza de los demás partidos de la oposición, si cabe porque todo es muy reciente, como recordó Juan Carlos Carrera en su defensa de la concejala de Traballo. Sobre ella y el regidor recayeron las críticas por perder un taller de empleo para 45 personas en paro. Claro que no fue el único momento para debates. De una forma algo más acalorada se trató el tema de las alegaciones a la planta de biomasa de la parroquia de Ribadetea.
El hecho de que el regidor hiciera llegar a una de las firmas promotoras, Sestelo, solo las alegaciones presentadas por las filas socialistas provocó las críticas de la agrupación de Francisco Candeira, ayer ausente en la sesión. Las preguntas quedaron casi sin aclaraciones satisfactorias, puesto que las excusas de Solla de que todas las demás quejas eran iguales no convenció.
«Non entendemos que só se enviaran as alegacións do PSOE contra a planta de biomasa»
María Jesús Garrote
«Cun obradoiro de emprego para 45 persoas non se soluciona o paro en Ponteareas»
Salvador González Solla
«Un concello coas normas subsidiarias suspendidas tería que ter un Plan Xeral»
Bolívar González