El regueifeiro mayor

VIGO

09 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Concello creará una escuela municipal de regueifeiros. Con ella, los jóvenes vigueses podrán conocer el arte de la regueifa, duelo de cantigas tradicional gallego y con orígenes en la Edad Media. La idea, por lo que tiene de revitalizar nuestro acervo cultural, es estupenda. Y, además, curiosamente, está de moda.

La técnica de la regueifa exige improvisar versos octosílabos en los que riman los pares. Humor y denuncia se unen en esta esgrima de trovadores, cantada sobre una base rítmica constante. Pues bien, a esto, en Nueva York, le llaman "rap".

Evidentemente, regueifa y hip hop no son lo mismo. Pero su parecido es enorme. Cuando cualquier rapero vigués rima sus temas no hace sino una versión actualizada de lo que podía escucharse en cualquier romería gallega de hace siglos. Que el referente, hoy, sea el Bronx de Nueva York no es sino una prueba de confusión. Porque, en este mundo, casi todo está inventado.

Así que, aprovechando el tirón rapero, bienvenida sea una escuela municipal de regueifeiros. Otra cosa sea dónde se ubicará el futuro centro educativo. Porque, el emplazamiento ideal será el pleno del ayuntamiento.

Si quiere uno ver regueifas en vivo, nada hay como pasarse por el Concello. Allí actúa en cada pleno el "regueifeiro" Chema Figueroa, que ha logrado hacer un personaje de sí mismo. Le da la réplica el alcalde, con su estilo retador. Y se suman habitualmente a la fiesta López Chaves, Raquel Díaz y Jorge Conde, fichaje reciente que muy pronto se ha unido al sector de la bronca. En las filas nacionalistas, hoy algo sosas, se echa en falta la figura irrepetible de Xabier Toba. Quienes esperaban ver este papel en Dosio Álvarez, se han visto decepcionados.

El pleno sería, por tanto, una magnífica cátedra para la escuela de regueifas. Al menos, en el nivel de iniciación. Para cursos más avanzados, los alumnos habrán de ir a la alcaldía, directamente. Allí se sienta el auténtico catedrático en ciencias regueifeiras, capaz de alimentar a un tiempo una docena de conflictos.

Haciendo un mero repaso, el «regueifeiro mayor» mantiene simultáneamente los siguientes duelos dialécticos: Con Agustín Hernández, conselleiro de Obras Públicas, por el IVA de la depuradora; con Corina Porro, presidenta del Puerto, por la fuente cibernética y las naves de la fruta; con Núñez Feijoo, presidente de la Xunta, por la fusión de las cajas; con González-Sinde, ministra de Cultura, por la ubicación de la biblioteca estatal; con Beatriz Mato, conselleira de Benestar, por el albergue para transeúntes; y sólo la falta de espacio nos impide continuar el relatorio.

Tenemos en la Alcaldía, por lo tanto, a una eminencia de las regueifas políticas. Que el votante vea aquí una elogiable firmeza o bien una reprochable propensión al conflicto, será determinante para las elecciones de dentro de un año.