A Pamplona hemos de ir. Porque así lo manda el calendario. El Dépor ya no tiene objetivos, porque esta Liga ya no apetece al equipo de Lotina. Se le atragantó cuando se quiso pegar el atracón (ir a por la Champions), y desde entonces le está resultando tremendamente indigesta. No paran de acumularse récords negativos, que manchan jornada tras jornada la magnífica primera vuelta del equipo coruñés. El tope histórico de partidos sin ganar (diez) ya se batió el pasado sábado, y hoy puede caer el de más tiempo sin anotar un gol (para evitarlo, hay que marcar antes del minuto 49). No existe estadística oficial de lesionados en una temporada, pero si alguien se pone a tan titánica labor documental seguramente no encontrará más caídos en otra campaña. Ayer, sin ir más lejos, causó baja Adrián, uno de los pocos que se habían mantenido sanos hasta ahora. Las lesiones han masacrado a un equipo que, una vez que se vio salvado, bajó el pistón competitivo y, para colmo, perdió el ángel: «Antes marcábamos hasta con el trasero y ahora no hay forma», resumió Lopo hace unos días.
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Jugadores y técnicos hablan de que se ha producido una leve mejoría en los tres últimos partidos. Que si ha vuelto el orden, que si el sábado hubo momentos de buen fútbol... Son pasos demasiado pequeños. Al Dépor se le ve todavía muy lejos de la victoria. Ante el pesimismo generalizado, el técnico ha decidido pegar un volantazo. En el once titular figurarán dos jugadores cuya ilusión será máxima: Rochela y Añón. El primero actuará en el mediocentro junto a Juca. Un poco más arriba, por la banda izquierda, lo hará Añón, que será titular por primera vez; por la derecha repetirá Juan Rodríguez. Combina Lotina al Baby Dépor con el Súper, pues el enganche será Valerón, que tendrá por delante a Riki. En la zaga actuarán Manuel Pablo, Colotto, Lopo y Laure.
Enfrente estará Osasuna, que ha cedido 19 puntos en casa (cuatro derrotas y siete empates). Aunque duodécimo en la tabla, no se ha librado aún del descenso. Una derrota lo metería en un charco. Pero tiene buenas botas de agua que le dan margen de maniobra: el sábado visita al Espanyol, que no se juega nada, y en la última jornada recibe al Xerez. El equipo pamplonés viene de dar la cara en el Bernabéu, donde habría rondado la sorpresa si Masoud no llega a emular el no gol de Abreu. Camacho recupera al ex deportivista Pandiani, al que dio descanso en Madrid.