Las joyas de autor de una diseñadora y de una bodega

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

29 abr 2010 . Actualizado a las 02:28 h.

La joven diseñadora de joyas muestra estos días sus creaciones en Florencia, en concreto en la Mostra Internazionali dell' Artigianato, en la que representa a Galicia con su última colección. Las piezas de Fe, que se formó en la Escuela del Atlántico, de Vigo, pueden contemplarse en el pabellón Visoni, uno de los más glamurosos de la muestra, dedicado íntegramente a la artesanía de calidad, el arte y el diseño.

Fe González abrió hace cinco años su propia tienda en A Guarda, Arela, en la que también brinda a otros jóvenes creadores la posibilidad de mostrar sus trabajos. Mi tienda es un proyecto enfocado a la joyería de autor y de vanguardia, con un respeto escrupuloso a la forma artesanal de trabajar a mano para que cada pieza sea única, explica. Añade que es en la naturaleza, sobre todo en el mar, donde encuentra la inspiración. De hecho, es sus piezas siempre están presentes las gemas naturales.

Fe González comparte espacio en Florencia con otros 800 expositores de todo el mundo. Y es que la cita es uno de los referentes del sector. Ya nos contará cuando regrese cómo ha sido la experiencia.

La bodega de Salvaterra acaba de estrenar edificio, que el pasado lunes presentó en sociedad en un acto que contó con la presencia de sumilleres, empresarios, periodistas especializados... Es un paso hacía el futuro sin perder de vista el pasado. Fue Carlos Loureiro el que hizo hincapié en la importancia de saber de dónde venimos.

En ese sentido, al margen de mimar las viñas y el proceso de elaboración del vino, están empeñados en devolver su antiguo esplendor a la Casa de Bugallal, un coqueto pazo del siglo XVI rodeado por seis hectáreas de viñedo, que hasta ahora albergaba también la bodega y que, cuando remate la rehabilitación, se convertirá en edificio social. Una capilla, las caballerizas y un hórreo completan el conjunto arquitectónico.

Javier Viéitez y Luis Oliván, el primero responsable de la bodega y el segundo director comercial de Dominio de Tares, grupo al que se ha incorporado la firma de Salvaterra, ejercieron de guías en el recorrido por los dominios de la casa. Dejaron claro que la inversión que ya se ha hecho (y la que aún resta por hacer) no tienen por objeto producir más, sino trabajar mejor. La consigna es «cambiar para no cambiar».

Cual letanía, uno y otro repitieron una y otra vez la palabra terruño (terroir en argot vinícola) y el concepto château, esto es, la bodega se levanta en el interior de una sola mancha de viñedo. Esa mancha es para Javier la niña de sus ojos. No lo disimula. Ni lo pretende.

Calidad es su palabra favorita. Cuenta que en la finca no hay más de 1.500 cepas por hectárea, cuando en otras bodegas, donde lo que prima es la rentabilidad, pueden plantar hasta 2.500. «Soy partidario de que la viña tenga vida propia, y nada de herbicidas que matan los microorganismos tan necesarios».

Aseguran que cuando hace 15 años iniciaron el proyecto, estaban convencidos del potencial de la zona «para lograr albariños excepcionales». La experiencia parece haberles dado la razón. Y eso que el mejor vino de la casa, Pazo Piñeiro, del que apenas elaboran 4.000 botellas, estuvieron tres años sin hacerlo, concretamente entre el 2006 y el 2009. ¿La explicación? Porque consideraron que las cosechas no fueron todo lo excepcionales que se merecía el buque insignia de la firma.

La producción de Pazos de Lusco ronda actualmente las 50.000 botellas. Pretenden llegar como mucho a las 70.000. No porque no tengan ambiciones, sino todo lo contrario porque, dicen, «nuestra ambición es la calidad, no la cantidad».

Así de curioso es el premio del concurso audiovisual que acaba de convocar la concejalía de Mocidade de Tomiño en colaboración la Escuela de Imagen y sonio de Vigo destinado a jóvenes de entre 14 y 18 años. Dicen que su objetivo es contribuir a desarrollar una cultura que incluya formas de pensar y actitudes no sexistas, así es que proponen como tema Embarazos no deseados, responsabilidad de dos.

Los reportajes serán de estilo libre y tienen que llegar al Concello antes del 7 de mayo. El premio será asistir tres días después al rodaje del corto que Uxía rodará en Tomiño.