El vigués que se oculta tras uno de los discos del año

VIGO

La crítica alaba el segundo álbum de este músico olívico que ha acompañado al piano a Nacho Vegas en su última gira

29 may 2009 . Actualizado a las 11:56 h.

Es uno de los artistas más prometedores de la escena nacional y varios críticos ya han catalogado su nuevo disco como uno de los mejores del año. Eso sí, si tecleas su nombre en un buscador de Internet sigue apareciendo la pregunta: ¿quién está detrás de Abraham Boba? El enigma aún rodea al álter ego del músico vigués David Cobas Pereiro, que atendió a La Voz antes de una dura sesión de ensayos. Las 24 horas del día no le llegan ya que le espera una semana movidita. El próximo viernes presenta oficialmente en Madrid los temas de «La educación» y la noche anterior cierra con otra actuación la gira en la que ha acompañado al piano a Nacho Vegas.

David se fue de Vigo con 18 años y con ganas de ver cosas diferentes. En Barcelona comenzó su trayectoria musical y allí es donde nació Abraham. Quería desvincularse de todo lo que había hecho antes y eligió este nombre que mezcla moderno y clásico. Con 25 años enganchó el piano y de su relación con las teclas ha salido su particular estilo. «Elegí el piano porque descubrí que los recursos y herramientas que aprendí de forma autodidacta me valían de mucho a la hora de componer y hacer arreglos», reconoce David.

Su estilo con influencias del cabaré, el jazz y el sonido mediterráneo llamó la atención por su originalidad, elegancia y por su manera de jugar con la melancolía. Hablaban de él como el crooner que trataba con humor e ironía algunos temas de la sociedad en la que vivimos. «Siempre me ha gustado escribir y no concibo una canción si no hay una historia y una letra antes», apunta David. En este segundo disco la temática es un poco más homogénea. «Lo compuse en un momento de muchos cambios y de decisiones importantes». Aún así, no es un disco pesimista. «Grabé el disco en Cádiz en los estudios de Paco Loco. Paco es muy creativo y aunque llevaba las cosas bastantes atadas introdujimos cambios en el sonido y la instrumentación. Hay bastantes más colores y no es tan frío como el primero», apunta el músico.