Las borrascas se alejan de Galicia, pero no la lluvia

SOCIEDAD

Crecida del río Miño en Lugo
Crecida del río Miño en Lugo Óscar Cela

Este sábado por la tarde se esperan unas horas de tiempo más estable, aunque por la noche podrían caer algunas lluvias débiles en el oeste de la comunidad

14 feb 2026 . Actualizado a las 12:00 h.

Oriana ha sido la última borrasca de impacto que ha afectado a Galicia hasta nuevo aviso. Tal y como estaba previsto, ayer propició una jornada de chaparrones y nieve en las zonas altas. Hoy todavía permanecerá algo del aire polar marítimo que arrastró hacia la comunidad gallega. Por la mañana habrán chubascos en el norte que caerán en forma de nieve a partir de 800 metros. Por la tarde se espera tiempo seco en general. Por la noche, está previsto que caigan algunas lluvias débiles, aunque solo en las provincias atlánticas. Las temperaturas mínimas descienden.

A partir de mañana, la comunidad gallega quedará bajo la influencia del anticiclón. Pero, aunque pueda parecer increíble en este momento de fatiga generalizada, será fuente de más precipitaciones. Al menos durante una semana. La experiencia ha permitido relacionar los anticiclones con tiempo seco y las borrascas con lluvias. Esta es una asociación del todo correcta, pero que no está exenta de excepciones. Muchas veces, los efectos de cada sistema meteorológico depende más de su ubicación.

El sistema de altas presiones estará situado a partir de este sábado al oeste de la Península. El primer efecto importante es que las borrascas que antes tenían vía libre para cruzar el Atlántico y afectar a Galicia, ahora se encontrarán una barrera. La Agencia Estatal de Meteorología reconocía ayer a través de sus redes que habrá «un cambio de tendencia para la próxima semana. Es probable que las borrascas circulen por latitudes más altas y las lluvias queden acotadas al norte peninsular, sobre todo a Galicia y comunidades cantábricas».

Sin embargo, su centro de acción estará situado entre Lisboa y las Azores. Desde aquí, sus vientos a favor de las agujas del reloj abrirán una autopista para que llegue aire húmedo que se traducirá en más lluvias.

Mañana mismo, se espera que los vientos del suroeste provoquen una nueva jornada de cielos muy cubiertos y precipitaciones débiles y más frecuentes en las provincias de A Coruña y Pontevedra y más intensas por la noche.

La semana que viene, Galicia volverá a registrar una anomalía húmeda, es decir, con precipitaciones por encima de la media. El lunes será incluso un día de lluvias persistentes e intensas. Parecerá que anda cerca una borrasca, pero no. El propio anticiclón canalizará humedad tropical hacia el noroeste peninsular que absorberá de un río atmosférico que cruzará el Atlántico. Podrían producirse acumulaciones importante sobre todo en las zonas altas. El resto de la semana, el viento soplará del suroeste, oeste y noroeste. Todos ellos aportarán humedad. Otro día con lluvias intensas será el jueves.

A muchos les gustaría que la atmósfera diese uno de giros de 180 grados y promoviese desde ya un episodio de tiempo seco. No será el caso. Pero esto no significa que no vaya a hacerlo. El primer movimiento en ese sentido ya lo ha dado. Cabe recordar que llevaba un mes y medio completamente desaparecido. Ahora está más reforzado.

El siguiente movimiento importante lo daría el próximo fin de semana, cuando tiene planeado situarse al norte de la Península. Esto permitirá que regrese otro gran ausente del 2026: el nordés. Y con este viento volvería por fin el tiempo seco y soleado.