Los armadores gallegos probarán con dos buques más la captura de merluza en aguas de Gran Sol con el cebo artificial que les proporciona una empresa de Burgos. Tras la marea del barco Playa de Sami l, cumplimentada a principios de la primavera de este año y cuyos resultados han sido discretos, ha zarpado hacia la zona de trabajo el Cali Uno , con base en el puerto de Ribeira. El tercer barco, otro palangrero de fondo y que arrumbará hacia el caladero comunitario más o menos en el mes de septiembre, será el Olerama , y tiene su base operativa en Vigo. Con todo, el proyecto tiene una vigencia hasta el próximo mes de octubre del 2010, con fondos de la hoy desaparecida Consellería de Pesca (hoy Consellería do Mar).
El copropietario de la firma burgalesa que ha desarrollado este tipo de cebos artificiales, Ramón Tomás, explicó ayer a La Voz que se han generado diferentes alimentos para cada especie pesquera a la que va destinado el alimento en concreto. «Es un tipo de cebo artificial específico para esta especie», afirmó Ramón Tomás, quien añadió que después de los primeros resultados del ensayo con este tipo de productos, pretenden, precisamente, modificar parte del producto hasta alcanzar un patrón comestible que sea los suficientemente atractivo para las merluzas. Se han añadido despojos de mercados y del sector conservero y marisquero, según explicó.
Los cebos han sido diseñados con las propiedades químicas singulares para que sean deseados por las merluzas, de modo que estas vayan a la caza de este alimento alternativo en vez de a la clásica carnada compuesta de pequeños pelágicos, principalmente sardinas. Los test que realizarán los tres palangreros servirán de base para nuevos desarrollos. Es posible que puedan incorporar el cebo artificial a gran prte de la flota gallega que faena en Gran Sol, con base mayoritariamente en Vigo, Burela y Ribeira.
Anzuelado a bordo
Pero, ¿cómo es el cebo artificial? Se trata de un producto biodegradable, que puede cortarse en tiras o en cilindros, fácilmente deformable (algo similar a la plastilina, aunque más rígido), para su posterior manipulación y anzuelado en cubierta. Luego es arriado al mar en las correspondientes líneas del palangre, para que haga su trabajo atrayendo a las merluzas que habitan a cierta profundidad. El producto de Arom Bait está elaborado básicamente con harina, aceites y residuos de pescado, lo que lo hace especialmente respetuoso con el medio ambiente. Tiene otras dos ventajas, quizá las mejores desde el punto de vista de la habitabilidad del barco: No caduca hasta los seis meses y tampoco precisa ir refrigerado, frente al problema de la carnada común, de modo que ahorra espacio a bordo.