Simulaciones de catástrofes ae´reas y químicas

La Voz

VIGO

Las instalaciones de Salvaterra son un auténtico abanico de posibles catástrofes. Una refinería que se incendia, un túnel de 180 metros de recorrido lleno de humo, un edificio en el que hay atrapados y otro sinfín de escenarios para poner en práctica las habilidades de los bomberos en cada caso. El realismo está garantizado por las llamas, que no tienen nada de simuladas, y el entorno. Si es necesario se colocan escombros para dificultar el acceso o muñecos para que el rescate gane efectividad.

Accidente de Barajas

Incluso existe una piscina para que se pueda experimentar con las prácticas submarinas y trajes especiales para una situación de emergencia con sustancias químicas. El último accidente aéreo de Madrid también tiene su equivalente en el parque: un avión sobre raíles del que se desprende la cola permite que se pueda ensayar una actuación como la vivida en el aeropuerto de Barajas. Aunque el motivo de visita fundamental es la preparación de los cuadros de trabajadores especializados, sus fondos también forman parte de la mayoría de calendarios de bomberos de España.