«Las extranjeras son más atrevidas a la hora de vestir»

Xulio Vázquez

VIGO

Tiene una tienda de ropa y critica que el Concello le cobre 400 euros por la basura

18 nov 2008 . Actualizado a las 13:18 h.

Trabajaba en un parque temático en Campo Grande, capital del estado de Mato Grosso del Sur (Brasil). Pero la joven brasileña Luciana Ribeiro Leandra (24 años) prefirió coger el camino de la emigración. En Vigo conoció al hombre que se convirtió en su marido y ella consiguió montar una tienda moderna de ropa femenina y masculina, bolsos y complementos (Wolly, en el número 20 de la calle Cuba). Dice que quiere echar raíces aquí. «Desde que pasé por el puente de Rande, dije que Vigo sería mi ciudad. Y la verdad es que me siento casi como en mi país», afirma.

Es hija única y, antes de decidirse a cruzar el charco, hizo los dos primeros años de la carrera de Derecho. «Dejé de estudiar para venir para acá», asegura. El motivo fue la mala situación económica. Demasiado trabajo y poco provecho, con un sueldo muy bajo. Así se planteó en primera instancia dirigirse a Londres, donde residía una prima suya. Pero no consiguió el visado y decidió poner rumbo a España como turista. Llegó a Madrid en el año 2001 y se puso a trabajar para una firma de productos naturales, como promotora.

Dos años más tarde pidió el traslado y se vino a vivir a Vigo. «Conocí a mi marido y ya me quedé. Hace dos años que pusimos la tienda y estoy luchando para sacarla adelante, mientras que mi esposo trabaja en una empresa familiar que tienen en Moaña y que está relacionada con las bateas», explica.

Dice que vive entre Vigo y Moaña, aunque no se olvida de Brasil y suele viajar de vez en cuando. Tiene planificado pasar el mes de febrero en su tierra porque quiere asistir a los carnavales.

De la modelo Bundchen

Apuesta por varias marcas de ropa para su negocio, incluso una de ellas es brasileña y guarda relación con una promoción que hizo la modelo Gisele Bundchen. Precisamente tiene un gran cartel publicitario de ella en el local. «En el verano también traigo bikinis de Brasil y bisutería. La ropa la elijo yo cuando viajo, pero también la tengo de Italia, Inglaterra y España», argumenta. «Hay para salir de noche, de calle, vaqueros, camisas, vestidos. Pero es sobre todo sport», puntualiza.

Refiriéndose a sus clientas, resalta que acuden a su tienda muchas sudamericanas «porque les gustan mucho los pantalones que son bajitos de cintura. Pero también vienen las gallegas. Suelen ser chicas jóvenes y de mediana edad. Acuden igualmente bastantes chicos». «La ropa brasileña la vendo muy bien, debido a su colorido y a los bordados, además los pantalones son de pitillo y de campana», añade. No duda en afirmar que «la extranjeras son más atrevidas a la hora de vestir, sobre todo con el colorido, y que muchas le piden consejo». Espera que el mes de diciembre le resulte propicio para las ventas y que pueda sortear la crisis, que esta notando desde hace algún tiempo.

Leandra critica la política económica en lo referente a los impuestos. «A los pequeños empresarios nos acribillan a impuestos. Tampoco me parece justo que el Concello me cobre casi 400 euros al semestre por la basura porque muchos días no tengo nada que tirar», lamenta.